domingo, 15 de septiembre de 2013

Aparato genital masculino

 Patologia del pene

Hipospadias y epispadias se tratan de unos defectos congénitos que afectan el aparato genitourinario: son unas malformaciones del surco y el conducto uretral que pueden dar lugar a orificios de desembocadura situados en lugares anormales, bien en la superficie ventral (hipospadias), o bien en la superficie dorsal-cara lateral del pene (epispadias), aunque es posible que la uretra esté abierta a lo largo de todo el pene, en lugar de estar en la punta. En las niñas, la abertura está usualmente entre el clítoris y los labios, pero puede estar en el área del vientre.Estas afectaciones congénitas se diagnostican en el momento del nacimiento o poco después.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define los defectos congénitos como: “toda anomalía del desarrollo morfológico, estructural, funcional o molecular, presente al nacer (aunque pueda manifestarse más tarde), externa o interna, familiar o esporádica, hereditaria o no, única o múltiple”. Así, incluyen diversas patologías que requerirán la atención de diversos especialistas, y que afectan a un 2-3% de todos los recién nacidos, porcentaje que sube al 7% al primer año de vida. Además, hay que tener en cuenta que un 20% de las muertes ocurridas en el primer año de vida se deben a estas malformaciones congénitas.
El diagnostico de malformaciones congénitas se puede llevar a cabo mediante:
§  Diagnóstico prenatal: Se basa en la instauración de programas de detección precoz de malformaciones, tratamiento y prevención de los mismos.
§  Diagnóstico clínico: Se fundamenta en las características clínicas de la malformación, aunque debería de incluir: exploración física, antecedentes familiares, evolución embarazo, historia clínica dirigida, cariotipo, pruebas complementarias (por ejemplo de imagen, como: ecografía, tomografías…), analíticas (determinaciones hormonales), etc.
Estos defectos uretrales (en los que la uretra no se transforma en un tubo completo, lo que permite que la orina salga del cuerpo desde una localización anormal) tienen cierta relevancia clínica, aunque sean un defecto aislado, porque es frecuente que estrechen el orificio anormal y se produzca obstrucción urinaria y mayor riesgo de infecciones ascendentes de las vías urinarias; además, en el varón, si el orificio uretral desemboca cerca de la base del pene, es difícil o totalmente imposible la eyaculación y la inseminación normal, por lo que estas lesiones pueden ser causa de esterilidad masculina.
El hipospadias es la más frecuente de las dos, y aparece en 1 de cada 300 nacidos vivos. El hipospadias afecta hasta 4 de cada 1,000 varones recién nacidos. Algunos casos son hereditarios, mientras que la causa de otros se desconoce.
El epispadias se presenta en 1 de cada 177.000 niños varones y en una de 484.000 niñas recién nacidos. Esta afección generalmente se diagnostica en el momento del nacimiento o poco después. Las causas del epispadias se desconocen en este momento, pero se cree que está relacionado con el desarrollo inadecuado del hueso púbico, ausencia del descenso de los testículos y a malformaciones del aparato urinario. El epispadias puede estar asociado con extrofia vesical, un defecto común de nacimiento en el cual la vejiga está expuesta, de adentro hacia afuera, y sobresale a través de la pared abdominal. Sin embargo, el epispadias se puede presentar solo o con defectos.


Desarrollo gonadal


El sistema urinario y el genital constituyen el sistema urogenital, que proceden de un pliegue mesodérmico denominado mesodermo intermedio, que se sitúa en la cara posterior de la cavidad abdominal por delante del mesodermo paraxial a lo largo del eje principal del embrión y del desarrollo de la porción final del intestino.
Las gónadas, hasta la séptima semana de gestación, presentan un desarrollo común indiferenciado para ambos sexos y sólo adquieren carácter sexual diferenciado a partir de ese momento. Las células germinales primordiales tienen un efecto inductor sobre la formación de las gónadas y lo hacen en un sentido u otro en función de la información genética de las células germinativas primordiales.
A partir de la tercera semana, se forma alrededor de la membrana cloacal dos rebordes denominados pliegues cloacales, debido a la emigración de células mesenquimales de la zona de la línea primitiva que se unen cranealmente formando el tubérculo genital. Estos engrosamientos se van haciendo más evidentes hasta que al final de la sexta semana, el tabique urorectal divide a la membrana cloacal en membrana urogenital y anal, dividiéndose también los pliegues cloacales en pliegues uretrales (anteriormente, rodeando la membrana urogenital) y pliegues anales (posteriores y rodeando a la membrana anal). Paralelamente se forma alrededor de los pliegues uretrales dos eminencias que posteriormente darán lugar al escroto en el varón y a los labios mayores en la mujer.
A partir de este momento, el desarrollo de los genitales será distinto para el varón y la mujer y está íntimamente relacionado con el ambiente hormonal que circula en el feto durante este periodo.


HIPOSPADIAS


Malformación consistente en un desplazamiento del meato uretral debido a un fallo en la tunelización y fusión del surco uretral. En el hipospadias de la mujer, la uretra se abre en el introito vaginal. En el varón, el prepucio no forma una circunferencia y aparece como una caperuza dorsal. La apertura de la uretra puede localizarse en el lado inferior del tallo peneano, en la unión penoescrotal, entre los pliegues del escroto o en el perineo. En las formas más extremas de hipospadias el meato uretral se encuentra entre los genitales y el ano, el escroto es muy pequeño y los testículos no han descendido. En ciertos casos los genitales son ambiguos y no se puede discernir el sexo del bebé.
Se asocia a un encordamiento (incurvación del pene hacia abajo o ventral, que es más evidente en la erección), que es debido a una banda fibrosa que sigue el trayecto normal del cuerpo esponjoso; y puede ir acompañado de otras anomalías como riñón en herradura, criptorquidia y anomalías genéticas como el síndrome de Klinefelter.
En cuando a la sintomatología, esta afección varía en gravedad, aumentándose ésta cuanto más alejado se encuentra el orificio urinario de su origen natural como es el caso de cuando se sitúa en la mitad del tallo del pene o en la base. Ocasionalmente, la abertura se localiza en o por detrás del escroto. Otros síntomas incluyen: salpicado anormal de la orina, necesidad de orinar sentado, malformación del prepucio que hace que el pene se presente "encapuchado"
El hipospadias se puede detectar fácilmente tras el nacimiento observando cómo el chorro de la orina se dirige hacia abajo o salpica y gotea a lo largo del cuerpo del pene. Si hay otras anomalías congénitas, se podrían requerir estudios de imagen.
El pronóstico en cuanto a la corrección funcional y estética es generalmente bueno, aunque a veces se requieran varias cirugías para corregir fístulas o la reaparición de la curvatura anormal del pene y obtener, así, la reparación completa. La cirugía (ortoplastia, uretroplastia, meatoplastia o glanuloplastia) se suele hacer cuando los niños están entre los 6 meses y los 2 años de edad de manera ambulatoria, aunque se recomienda realizar antes de los 18 meses de edad. El objetivo de la reparación es formar una uretra del tamaño y calibre adecuado que desemboque en la punta del glande; conseguir un orificio sin obstrucciones, dirigido hacia delante para evitar salpicaduras y formar un pene suficientemente enderezado para permitir unas relaciones sexuales normales. No se recomienda practicar una circuncisión a los bebés hipospádicos con el fin de preservar el prepucio para utilizarlo en una reparación quirúrgica ya que en dicha operación se suele reconstruir una neouretra utilizando injertos de piel del tallo del pene o del prepucio, además de repararse el encordamiento. Durante la cirugía, el cirujano coloca una sonda en la uretra para hacer que mantenga su nueva forma y se retirará 1 a 2 semanas después de la cirugía.
La cirugía no se necesita si el defecto no afecta la micción normal estando de pie, la función sexual o el depósito de semen. Pero si se necesita, y no se realiza, el niño puede puede presentar dificultades para controlar y direccionar el chorro de orina, una curva en el pene durante la erección (lo que le acarreará problemas en la actividad sexual en su vida adulta), problemas con la fertilidad, se pueden formar fístulas y estenosis uretrales etc.


EPISPADIAS


En este caso, se trata de un defecto de fusión dorsal de la uretra, que, aunque se puede dar tanto en hombres como en mujeres, es más frecuente en los primeros.
En los varones, la uretra no se abre en el glande, sino en la superficie superior del pene, pudiendo ir acompañada de una curvatura hacia arriba de éste. Puede ser parcial (15% de los casos) y tener un control urinario aceptable; o completo, presentarse con una deficiencia de los cuerpos cavernosos y glande en forma de yema, montado en la unión de ambas crura. A menudo se acompaña de una hernia inguinal y de falta de descenso testicular. La forma más grave se asocia a extrofia vesical, en la que la parte inferior de la pared abdominal y los huesos pubianos están abiertos desde el ombligo al periné, al igual que la pared anterior de la vejiga.
En la mujer las dos mitades del clítoris están completamente separadas y la vagina suele estar duplicada.
Las pruebas que se suelen llevar en caso de presentar esta afección son: examen de sangre para verificar los niveles de electrolitos, pielografía intravenosa (PIV), una radiografía especial de los riñones, la vejiga y los uréteres, radiografía de la pelvis, ecografía del sistema urogenital Entre los síntomas que se describen en hombres podemos citar: abertura anormal desde la articulación entre el hueso púbico hasta el área por encima de la punta del pene, reflujo de la orina hacia el riñón (nefropatía por reflujo), pene corto y ensanchado con una curvatura anormal, infecciones urinarias, ensanchamiento del hueso púbico.
Mientras que en las mujeres encontramos la siguiente sintomatología: clítoris y labios anormales, abertura anormal desde el cuello de la vejiga hasta el área por encima de la abertura normal de la uretra, reflujo de orina hacia el riñón (nefropatía por reflujo), ensanchamiento del hueso púbico, incontinencia urinaria, infecciones urinarias
Respecto al tratamiento, consiste en una cirugía parecida a la del hipospadias y está indicada en aquellos casos con un defecto que no sea leve. La reconstrucción aislada del pene puede lograr una continencia persistente, siendo a menudo necesario reconstruir también el tracto de salida de la vejiga para que el paciente desarrolle un control urinario eficaz. Tras dicha/s cirugía/s generalmente se obtiene la capacidad para controlar el flujo de orina y un buen resultado estético.
Aún a pesar de las operaciones, se puede presentar en algunas personas incontinencia urinaria persistente, daño en las vías urinarias (uréter y riñón) y/o esterilidad.

Fimosis


Concepto: La fimosis es una enfermedad congénita que afecta al 10% de los hombres entre 7 y 22 años y se debe a una estenosis del orificio prepucial que no permite la retracción completa del prepucio e impide con ello la exposición del glande. También se puede hablar de fimosis en el adulto, pero cursa como secundaria a otras patologías que se desarrollan en los siguientes apartados.

Etiología

Durante el periodo de gestación, el aparato genital comienza a desarrollarse a partir de la 5ª semana. A partir de la 12ª semana, el ectodermo se invagina y de él se forman el prepucio y el glande, por ello ambos epitelios están fuertemente adheridos.
Desde el nacimiento hasta los 4-5 años, la fimosis es un estado fisiológico y su tratamiento es innecesario, pues se presenta como un prepucio alargado que oculta al pene por completo. No obstante, en el transcurso de ese tiempo, se debe ir produciendo la separación gradual de ambos epitelios a nivel del surco balano- prepucial (descamación), mediante las erecciones intermitentes.
Es esencial no confundir la descamación con otra secreción que aparece en algunas infecciones genitales y que es denominada esmegma (visto más adelante).
La fimosis como enfermedad aparece cuando no se ha producido esa correcta separación de epitelios, presentándose una unión fibrosa entre ambos, de tal modo que el prepucio es excesivamente largo y no se retrae de forma correcta para dejar descubierto el glande, ya sea de forma involuntaria (pene en erección) o voluntaria (pene en estado flácido, es importante que pueda retraerse para poder limpiarlo y mantener una higiene del mismo).
Por tanto podemos concluir que por un lado es una enfermedad congénita, aunque se han visto casos en los que la fimosis puede ser debida a retracciones forzadas del prepucio (aparecen anillos fibrosos en el prepucio o adherencias balanoprepuciales durante limpiezas bruscas llevadas a cabo por los padres); y además, si nos referimos a fimosis en adultos la etiología es variada:
Aparición de fimosis a causa de:
§  Balanopostitis crónica o recidivante (sobre todo en diabéticos)
§  Balanitis xerótica obliterante
§  Traumatismos (directos, actos sexuales violentos, manipulaciones urológicas).

Patogenia

La fimosis se caracteriza como hemos dicho por la ausencia de separación entre el epitelio prepucial y el glande, impidiendo la exposición de este último. Encontramos distintos grados de presentación que podemos clasificar en: PUNTIFORME Y ANULAR.
§  PUNTIFORME: El orificio prepucial es de un diámetro mínimo, apenas apreciable, aunque el aspecto externo y el grosor parezcan normales.
Presenta:
§  Dificultad en la micción
§  Abombamientos prepuciales por retención de orina y secundariamente a ello ocasiona infecciones.
§  Hernias inguinales por sobresfuerzo al miccionar.
§  Otras patologías asociadas pero infrecuentes serían: hidronefrosis, insuficiencia renal, vejiga descompensada (todas asociadas también al sobreesfuerzo al orinar).
§  ANULAR: En este caso, el orificio permite una adecuada micción pero no es lo suficientemente grande como para que el prepucio pueda extenderse hacia atrás.
§  Fimosis anular no retraíble (cicatricial):
Aquella en que la piel que rodea el orificio prepucial está indurada o engrosada, habitualmente por balanopostitis previas.
§  Fimosis anular retraíble:
Son todos aquellos casos que no puedan incluirse en ninguno de los dos grupos anteriores, estando el prepucio estrechado en mayor o menor medida y por alguna circunstancia existan complicaciones o fracaso para la retracción.
En general, la importancia de la fimosis, radica en que predispone a la aparición de infecciones recurrentes debido a que no puede practicarse una correcta higiene y con ello también puede llevar a una inflamación crónica del glande. También se ha relacionado como factor de riesgo que predispone a padecer de manera secundaria cáncer de pene (aunque la incidencia actualmente es muy baja).

Cuadro clínico

§  Pene con anatomía normal, pero imposibilidad para retraer el prepucio sobre el glande. Se pueden observar adherencias balanoprepuciales (éstas pueden estar en presencia o no de fimosis).
§  Disuria (difícil, dolorosa e incompleta expulsión de la orina).
§  Puede presentar inflamación del glande.
§  Pueden aparecer infecciones secundarias a la retención de secreciones (esmegma) como balanitis e incluso infecciones urinarias.
§  Coito doloroso.
§  Dolor generalizado en la zona si la fimosis tiene como causa el traumatismo.

 

Fimosis y parafismosis

Es importante saber diferenciar fimosis y parafimosis, sobre todo si se trata de una urgencia médica.
La parafimosis aparece cuando el prepucio ha sido retraído de manera forzada a través de un anillo fimótico estrecho, se ha edematizado e inflamado y no puede regresar a la posición normal para cubrir el glande.
Clínicamente observamos que el glande está expuesto y, al contrario que en la fimosis, el prepucio no puede volver a cubrirlo.
El epitelio prepucial queda retenido a nivel del cuerpo del pene y esto conlleva esa inflamación a nivel del surco balanoprepucial.

Uretritis y balanitis

§  Uretritis: La uretritis es la inflamación o irritación de la uretra. Se pueden dividir clásicamente en gonocócicas y no gonocócicas. La uretritis gonocócica es una de las primeras manifestaciones de esta infección venérea. Las uretritis no gonocócicas son frecuentes y pueden deberse a distintas bacterias, entre las que predominan E.coli y otros microorganismos intestinales. Con frecuencia, las uretritis se acompañan de cistitis en las mujeres y de prosttitis en los varones. En muchos casos no se consigue aislar a las bacterias responsables. Diversas cepas de Chlamydia (por ejemplo, C. trachomatis) son la causa del 25 al 60% de las uretritis no gonocócicas de los varones y de alrededor del 20% de las uretritis que se producen en las mujeres. Mycoplasma (Ureaplasma urealyticum) también es responsable de los síntomas de uretritis en muchos casos. La uretritis también es uno de los componentes del síndrome de Reiter, formado por la tríada de artritis, conjuntivitis y uretritis.
Los cambios morfológicos son totalmente típicos de la inflamación de cualquier otro sitio del sistema urinario, con una mucosa hiperémica y, a veces, exudado. La afectación uretral no es por sí misma un problema serio, pero puede causar intenso dolor local, picores y polaquiuria, pudiendo representar el anuncio de un proceso más grave a niveles más altos del aparato urogenital.
§  Balanitis: Las inflamaciones del pene afectan casi siempre al glande y al prepucio, y son muy variadas, específicas e inespecíficas. Las infecciones específicas, tales como la sífilis, la gonorrea, el chancro blando, el granuloma inguinal, el linfogranuloma venéreo y el herpes genital, son enfermedaes de transmisión sexual. Las infecciones inespecíficas, por su parte, producen la llamada balanopostitis.
La balanopostitis es una infección del glande y el prepucio causada por microorganismos diversos. Los más habituales son Candida albicans, bacterias anaerobias, Gardnerella y las bacterias piógenas. La mayoría de los casos aparecen como consecuencia de la falta de higiene local en varones no circuncidados, lo que favorece la un ambiente húmedo, que fomenta la proliferación de bacterias. Además, se favorece la retención de células epiteliales descamdadas, secreciones y residuos, que se conoce como esmegma, y que actúa como irritante local.
La persistencia de estas infecciones da lugar a cicatrices inflamatorias y es una causa frecuente de fimosis.

Condiloma Acuminado

Los tumores del pene son, en conjunto, poco frecuentes en la población. Las neoplasias más frecuentes del pene son los carcinomas y un tumor epitelial benigno, el condiloma acuminado.
El condiloma acuminado es un tumor benigno de transmisión sexual causado por el virus del papiloma humano (VPH). Está relacionado con la verruga común y puede presentarse en cualquier superficie mucocutánea húmeda de los genitales externos de ambos sexos. El VPH tipo 6 y, con menor frecuencia, el tipo 11 son los agentes causantes más frecuentes de los condilomas acuminados.

Anatomía Patológica

Los condilomas acuminados pueden presentarse o bien en los genitales externos o en zonas perineales. En el pene, estas lesiones son más frecuentes en el borde del surco coronal y en la superficie interior del prepucio. Consisten en excrecencias únicas o múltiples, sésiles o pediculadas y de color rojo. Histológicamente, el estroma de tejido conjuntivo ramificado, velloso y papilar está recubierto por epitelio que puede tener una hiperqueratosis superficial considerable con engrosamiento de la epidermis subyacente (acantosis). El orden normal de maduración de las células epiteliales está conservado. En estas lesiones se aprecia la vacuolización citoplásmática de las células escamosas (coilocitos), característica de la infección por el VPH. Las células pueden mostrar atipia degenerativa (vírica), pero la displasia verdadera es rara. Los condilomas acuminados tienden a recidivar, pero sólo progresan en raras ocasiones a cáncer in situ o invasivo.

Tumores malignos

El carcinoma epidermoide del pene es una neoplasia maligna poco frecuente del pene siendo su frecuencia del 0.2-0.5% de todos los cánceres del hombre en los países desarrollados, aunque en otros países de Asia y África puede alcanzar hasta el 13%. Su causa más frecuente es la infección del virus del Papiloma Humano (VPH) que induce la formación de este tumor en las mucosas afectando tanto al hombre como a sus parejas sexuales, también puede verse afectado por hábitos sexuales, costumbres como la circuncisión que disminuye el número de casos o la higiene personal.
Afecta en gran medida la calidad de vida del paciente que sufre daños físicos, psíquicos y sexuales.
El tratamiento habitual en estos pacientes es la exéresis quirúrgica total del miembro y realizar una linfadenectomía regional.


Carcinoma in situ (CIS)


En los genitales masculinos externos hay dos lesiones diferenciadas que muestran las características histológicas del CIS: la enfermedad de Bowen y la papulosis bowenoide. Ambas guardan una importante asociación con la infección por el VPH, principalmente el de tipo 16.
La enfermedad de Bowen se presenta en la región genital de hombres y mujeres, normalmente mayores de 35 años. En los varones tiende a afectar a la piel del cuerpo del pene y el escroto.
Macroscópicamente, aparece como una placa solitaria, engrosada, blanca grisácea y opaca. También se manifiesta en el glande y el prepucio como placas aisladas o múltiples de color rojo brillante, a veces aterciopeladas. Histológicamente, la epidermis muestra proliferación con numerosas mitosis, algunas atípicas. Las células son muy displásicas con núcleos grandes e hipercromáticos y ausencia de maduración ordenada. No obstante, el borde dermoepidérmico está bien delimitado por una membrana basal intacta. A lo largo de los años, la enfermedad de Bowen se puede transformar en un carcinoma epidermoide infiltrante en el 10% de los casos. También se asocia a cáncer visceral, por ejemplo en colon o mama, pero no con tanta frecuencia como se describió en un principio.
La papulosis bowenoide se presenta en adultos sexualmente activos. Clínicamente, difiere de la enfermedad de Bowen por la edad más temprana de los casos y por la presencia de lesiones papulares de color marrón rojizo y múltiples (no solitarias).
Histológicamente, la papulosis bowenoide es difícil de diferenciar de la enfermedad de Bowen y también está relacionada con el VPH tipo 16. Sin embargo, y al contrario que la enfermedad de Bowen, la papulosis bowenoide prácticamente nunca evoluciona a carcinoma invasivo y en mucos casos desaparece de manera espontánea.


Carcinoma Epidermoide


El carcinoma epidermoide de pene es un proceso maligno infreciente en EE.UU. y es responsable de menos del 1% de los cánceres en los varones. Por el contrario, la incidencia de carcinoma epidermoide de pene varía entre el 10 y el 20% de los procesos malignos en el varón en algunas regiones de Asia, África y Sudamérica. La circuncisión confiere protección y, por tanto, este cáncer es muy raro entre judíos y musulmanes y, en proporción, es más frecuente en las poblaciones en las que la circuncisión no es una práctica habitual. Se ha mencionado que este procedimiento se asocia a una mejor higiene de los genitales masculinos, lo cual, a su vez, reduce de forma considerable la exposición a carcinógenos que podrían concentrarse en el esmegma y disminuir la probabilidad de infección con algunos tipos de VPH potencialmente oncogénicos. En el 50% de los casos de carcinoma epidermoide de pene se detecta ADN del VPH. EL VPH de tipo 16 es el responsable más frecuente, pero también se ha implicado al VPH 18. El consumo de cigarrillos incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de pene. Los carcinomas se detectan con mayor frecuencia entre los 40 y los 70 años de edad.


Características clínicas


El carcinoma epidermoide invasivo del pene es una lesión localmente invasiva de crecimiento lento que suele tener un año de evolución o más antes de presentar sintomatología y acudir a la primera consulta. Las lesiones no son dolorosas hasta que se producen la ulceración e infección secundarias. Las metástasis en los ganglios linfáticos inguinales caracterizan la fase precoz, pero la diseminación extensa es muy infrecuente hasta que la lesión está muy avanzada.
La evaluación clínica de la afectación ganglionar regional es notablemente imprecisa, ya que el 50% de los varones con carcinoma epidermoide de pene y aumento de tamaño de las adenopatías inguinales en la exploración física sólo tiene una hiperplasia linfoide reactiva en el estudio histológico.
El pronóstico está relacionado con el estadio del tumor. La tasa de supervivencia a los 5 años es del 66% en caso de lesiones localizadas sin invasión de las adenopatías inguinales, mientras que las metástasis en ganglios linfáticos comportan una supervivencia a los 5 años sombría, del 27%.


Anatomía Patológica


El carcinoma epidermoide del pene comienza habitualmente en el glande o en la superficie interna del prepucio cerca del surco coronal. Se aprecian dos patrones macroscópicos, el papilar y el plano. Las lesiones papilares simulan condilomas acuminados y pueden producir una masa fungoide a modo de coliflor. Las lesiones planas aparecen como zonas de engrosamiento epitelial acompañado por una coloración grisácea y fisuras en la superficie de la mucosa. Al progresar, aparece una pápula ulcerada. Histológicamente, tanto las lesiones papilares como las planas son carcinomas epidermoides con grandes variables de diferenciación.
El carcinoma verrugoso es una variante exofítica bien diferenciada del carcinoma epidermoide que tiene un potencial maligno bajo. Esos tumores son localmente invasivos, pero raramente metastatizan. Otros subtipos menos frecuentes de carcinoma epidermoide del pene son las variantes basalioide, verrugosa y papilar.

Alrededor del 95% de los carcinomas epidermoides están formados por células relativamente grandes, unas veces queratinizadas (bien diferenciadas) y otras no queratinizadas (moderadamente diferenciadas). El 5% restante son carcinomas epidermoides de células pequeñas poco diferenciadas o, mas rara vez, carcinomas indiferenciados de células pequeñas (carcinomas neuroendocrinos o de células “en avena”), estos últimos presenta un pronóstico muy malo debido a su diseminación precoz a través de los vasos linfáticos y su diseminación sistémica.

Testiculos y epididimo


Anomalias congenitas 


Las anomalías congénitas son infrecuentes y comprenden la ausencia de uno o ambos testículos, la fusión de los testículos (sinorquia), y la formación de quistes en el interior del testículo, ésta última sin significado clínico. La única anomalía más frecuente es la explicada a continuación: la criptorquidia.

Criptorquidia


Se trata de una anomalía en la que los testículos no descienden, se encuentra en aproximadamente el 1% de los niños de 1 año de edad. Se trata de un fracaso completo o incompleto de los testículos intrabdominales para descender al saco escrotal. Suele tratarse de una anomalía aislada, pero puede acompañarse de otras malformaciones del tracto genitourinario, como el hipospadias.

El descenso testicular se produce en dos fases morfológica y hormonalmente diferentes:

En la primera fase denominada transabdominal el testículo migra hasta situarse en el interior del abdomen inferior o en el borde de la pelvis. Se cree que está controlada por una hormona (sustancia inhibidora mülleriana)

 En la segunda fase denominada inguinoescrotal los testículos descienden a través del conducto inguinal al interior del saco escrotal. Esta fase está controlada por andrógenos.

El descenso de los testículos puede verse detenido en cualquiera lugar, pero en la mayoría de los pacientes se palpa el testículo no descendido en el conducto inguinal. La causa de esta anomalía no se comprende bien y puede asociarse rara vez a trastornos hormonales o bien puede ser uno de varios defectos congénitos como la trisomía 13.

Es un proceso asintomático y se encuentra por el paciente o el médico cuando se descubre que el saco escrotal no contiene el testículo.

Esta patología es importante puesto que el testículo se halla más expuesto a traumatismos y aplastamientos contra los ligamentos y huesos. Además si se trata de una criptorquídea bilateral puede dar lugar a esterilidad. Por último es de suma importancia puesto que el testículo no descendido tiene un mayor riesgo de desarrollar cáncer testicular.

La mayoría de los testículos criptorquídicos inguinales descienden de modo espontáneo. Los que persisten y no alcanzan el escroto deben ser intervenidos quirúrgicamente y colocados en el saco escrotal (orquipexia) preferiblemente antes de los 2 años.
Anatomía Patológica

Es unilateral en la mayoría de los casos. Los cambios histológicos comienzan alrededor de los 2 años de edad y se caracterizan por una parada en el desarrollo de las células germinales junto con una hialinización y engrosamiento de la membrana basal de los túbulos espermáticos.

Infecciones

Son más frecuentes en el epidídimo y están relacionadas con previas infecciones del sistema urinario, y llegan a través de los conductos deferentes o vasos linfáticos del cordón espermático. Varían con la edad:

  • En niños están más relacionados con malformaciones genéticas e infección por GRAM-. 
  • En menores de35 años ETS por N.Gonorrhoeae y C.Trachomatis. 
  • En mayores de 35 años por E.coli y Pseudomonas, que son productores de cistitis (infecciones urinarias comunes). 

Inflamaciones especificas

Gonorrea
Ocasionada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, la cual se transmite por contacto sexual, es un cocco Gram negativo, aerobio, generalmete se disponen en parejas, siendo una especie catalasa y oxidasa positiva. Para su identificación se debe coger una muestra obtenida del exudado uretral,sobre esta se podrá realizar la tinción Gram o hacer un cultivo.

El curso normal de una infección descuidada es la extensión de la infección desde la uretra posterior a la próstata o a las vesículas seminales y luego a epidídimo. Se producen cambios inflamatorios similares a las infecciones inespecíficas, con el desarrollo de abscesos francos en el epidídimo, lo que ocasiona una gran destrucción del órgano. En los peores casos, la infección puede diseminarse al testículo produciendo una orquitis supurativa.
Parotiditis

La parotiditis es una enfermedad vírica sistémica, causada por un virus de los Paramyxoviridae, popularmente conocida con el nombre de paperas, es una enfermedad infecciosa localizada principalmente en una o ambas parótidas, afecta muy comúnmente a los niños en edad escolar.

Esta enfermedad puede afectar a otras glándulas del cuerpo siendo una complicación frecuente la inflamación testicular, la cual puede llegar a ocasionar infertilidad. La afectación testicular es muy infrecuente en este grupo de edad. No obstante, en los hombres pospúberes puede producirse una orquitis, y se ha descrito en el 20 al 30% de los pacientes. Lo más frecuente es que se produzca una orquitis intersticial aguda aproximadamente al cabo de 1 semana después del comienzo de la hinchazón de las glándulas parótidas.

Por lo general, la enfermedad produce inmunidad de por vida, por lo que puede ser prevenida por la administración de una vacuna, la vacuna triple vírica(SPR).
Tuberculosis

La tuberculosis comienza en el epidídimo y puede diseminarse al testículo. En muchos de estos casos hay una prostatitis tuberculosa y vesiculitis seminal asociadas, y se cree que la epididimitis suele representar una diseminación secundaria de estas otras afectaciones al tacto genital. La infección innova las clásicas morfológicas de la inflamación granulomatosa con caesificacion que son características de la tuberculosis en cualquier otra localización.
Sífilis

La sífilis es una infección de transmisión sexual crónica producida por la bacteria espiroqueta Treponema pallidum.

El testículo y el epidídimo se ven afectados tanto en la sífilis adquirida como en la sífilis congénita, pero casi de modo invariable el testículo se ve afectado primero por la infección. En muchos casos la orquitis no se acompaña de epididimitis. El patrón morfológico de la reacción adopta dos formas: la producción de gomas o una inflamación intersticial difusa caracterizada por edema e infiltración de células linfocíticas y plásmaticas con el sello distintivo característico de todas las infecciones sifilíticas (es decir, endarteritis obliterativa con infiltrado perivascular de linfocitos y células plásmaticas).

Se pueden distinguir tres etapas en esta enfermedad:

1.Primera etapa. Después de un período de incubación de 10 días a 6 semanas, en el sitio de inoculación se presenta una pápula no dolorosa que rápidamente se ulcera, convirtiéndose en una llaga circular u ovalada de borde rojizo, parecida a una herida abierta, a la que se conoce como chancro. En el varón los chancros suelen localizarse en el pene o dentro de los testículos. Durante esta etapa es fácil contagiarse con la secreción que generan los chancros, este desaparece al mes o mes y medio y es cuando comienza la segunda fase.

2.Segunda etapa. Puede presentarse medio año después de la desaparición del chancro y dura de tres a seis meses, provocando ronchas rosáceas indoloras llamadas «clavos sifilíticos» en pliegues tanto de tórax como de las extremidades(palmas de las manos, plantas de los pies..). Tras esta etapa la sífilis puede pasar a un estado latente del que puede "despertar" y ar paso a la fase final.

3.Tercera etapa. En la tercera fase (llamada también fase final), la sífilis se vuelve a despertar para atacar directamente al sistema nervioso, corazón o hueso. En esta fase se producen los problemas más serios y puede llegar a provocar la muerte. Algunos de los problemas son:

-Cardiopatías.

-Lesiones cerebrales.

-Lesiones en la médula espinal.

Epididimitis y orquitis inespecificas

§ En los niños se suele asociar con una anomalía genitourinaria congénita e infección por bacilos gramnegativos.

§ En hombres sexualmente activos menores de 35 años los patógenos responsables transmitidos sexualmente Chlamydia trachñomatis y Neisseria gonorrhoeae son los más frecuentes

§ En los hombres mayores de 35 años los patógenos comunes del tracato urinario, como Escherichia coli y Pseudomonas, son responsables de la mayoría de las infecciones.


Trastornos vasculares 



Torsion

La torsión del cordón espermático puede cortar el drenaje venoso y la vascularización arterial al testículo. No obstante, por lo general las arterias de paredes gruesas permanecen permeables, de modo que se producen una intensa congestión vascular e infarto venoso. Hay dos tipos de torsión testicular:

§ La torsión neonatal se produce en el útero materno o poco después del nacimiento. Carece de cualquier defecto anatómico.

§ La torsión en el adulto se observa típicamente en la adolescencia, y se manifiesta como un comienzo súbito del dolor testicular, esta si es consecuencia de un defecto anatómico bilateral en el que el testículo tiene una mayor movilidad (anomalía en badajo de campana). Se da con frecuencia sin una lesión desencadenante; puede producirse incluso como un dolor súbito durante el sueño. Si se explora el testículo quirúrgicamente y se deshace manualmente la torsión dentro de las 6 horas después de su comienzo, hay una gran probabilidad de que el testículo permanezca viable. Para evitar que ocurra en el testículo contralateral no torsionado se realiza una orquiopexia. Se trata de una de las pocas urgencias urológicas.

Cuadro clínico

§ Dolor brusco en el testículo, que puede o no estar irradiado a la región inguinal y abdomen bajo, generalmente en horas de la madrugada, que lo despierta del sueño, o posterior a un esfuerzo brusco y no se modifica con el cambio de posición.

§ El testículo se presenta ascendido, muy doloroso a la palpación, sin presentar cambios en las características del escroto en los primeros momentos.


Tumores testiculares


Las neoplasias testiculares comprenden una cantidad asombrosa de tipos anatómicos. Se dividen en dos categorías principales: los tumores de células germinales y los tumores de cordones sexuales y del estroma. El 95% de los tumores testiculares se originan en las células germinales. Los tumores de células germinales se subdividen en seminomas y no seminomas. La mayoría de los tumores de células germinales son cánceres agresivos, capaces de una diseminación rápida y extensa, si bien el tratamiento actual cura la mayoría de los casos. Por el contrario, los tumores de los cordones sexuales y del estroma son benignos en general.

Se dividen en dos categorías:

1. Tumores de células germinales: constituyen el 95% y a su vez se subdividen en seminomas y no seminomas. Son agresivos y se diseminan rápidamente.

2. Tumores de cordones sexuales y del estroma (no germinales): por lo general son benignos.


Algunos factores predisponentes son:

Criptorquidea (testículo no descendido); cuanto mas alta sea la localización del testículo mayor riesgo de desarrollar cáncer.

Disgenesia testicular; como por ejemplo pacientes con el síndrome de Klinefelter

Predisposición genética: el isocromosoma del brazo corto del cromosoma 12 tiene una gran relación con las neoplasias de células germinales.

Se esta estudiando la predisposición familiar a estos tumores; que se cree que pasan de padres a hijos. Se asocian a polimorfismos del locus Xq27

La exposición intrautero a pestidicidas y estrógenos no esteroideos

Factores ambientales y predisposición genética: los factores ambientales influyen sobre la incidencia de los tumores testiculares de células germinales, como se demuestra por los estudios de migración de poblaciones. La incidencia de los tumores testiculares de células germinales se asocian a un espectro de trastornos que se conoce como síndrome de disgenesia testicular (SDT), que consiste en criptorquidia, hipospadias, y esperma de baja calidad.

Clasificación y Patogenia: se reconocen dos amplios grupos. Los tumores seminomas están formados por células que recuerdan a las células germinales primordiales o los gonocitos iniciales. Los tumores no seminomatosos consisten en células indiferenciadas que se parecen a las células germinales embrionarias, como en el carcinoma embrionario, pero las células malignas se pueden diferenciar en varias estirpes que dan lugar a tumores del saco vitelino, coriocarcinomas y teratomas. Los tumores de células germinales tienen un único componente tisular, pero en el 60% de los casos contienen mezclas de componentes seminomatosos y no seminomatosos y otros tejidos. En los teratomas están representados los tejidos de las tres capas germinales como consecuencia de la diferenciación de las células del carcinoma embrionario.

Los seminomas constituyen el 50% de todas las neoplasias testiculares de células germinales y son el tumor testicular más frecuente.

La mayoría de los tumores testiculares de células germinales se originan sobre unas lesiones denominadas neoplasias intratubulares de células germinales (NITCG), que también se conoce como neoplasias intratubulares de células germinales no clasificadas (NITCGNC). Sin embargo, las NITCG no participan como lesión precursora de los tumores del saco vitelino en pacientes pediátricos ni de los teratomas o el seminoma espermatocítico en los adultos. Los NITCG parecen producirse intraútero y quedan durmientes hasta la pubertad, cuando pueden progresar a seminomas o tumores no seminomatosos. La lesión consiste en células germinales primordiales atípicas con grandes núcleos y citoplasma claro, cuyo tamaño duplica el de las células germinales normales. Esas células conservan la expresión de los factores de transcripción OCT3/4 y NANOG, que se asocian a pluripotencialidad y se expresan en las células germinales embrionarias normales. Las NITCG comparten algunas de las alteraciones genéticas encontradas en los tumores de células germinales, como la ganancia de copias del brazo corto del cromosoma 12 (12p) en forma de un isocromosoma de su brazo corto, i(12p). Este cambio se encuentra invariablemente en los tumores invasivos, con independencia del tipo histológico. Las mutaciones activadoras del c.KIT, que pueden estar presentes en los seminomas, también están presentes en las NITCG.

Aproximadamente el 50% de los sujetos con NITCG desarrolla tumores de células germinales invasivos en los cinco años siguientes al diagnóstico y se ha propuesto que prácticamente todos los pacientes con NITCG desarrollan finalmente tumores invasivos. Las NITCG son esencialmente un tipo de carcinoma in situ (CIS), aunque no es frecuente usar el término CIS para referirse a esta lesión.

Seminoma


Los más frecuentes (50% de los casos)

Su incidencia máxima se detecta en la tercera década de la vida y casi nunca se presenta en lactantes.

El 25% tiene mutación en c-KIT.

En mujeres aparecen muy parecidos en el ovario y se llaman disgerminomas.

Los seminomas son los tumores de células germinales más frecuentes y suponen hasta el 50% de todos los casos. Su incidencia máxima se detecta en la tercera década de la vida y casi nunca se presentan en lactantes. Pueden observarse tumores idénticos en el ovario, donde se denominan disgerminomas. Los seminomas contienen un isocromosoma 12p y expresan OCT3/4 y NANOG. El 25% de esos tumores tiene mutaciones activadoras de c-KIT y también se ha descrito la amplificación de c-KIT, aunque puede aumentar la expresión c-KIT sin defectos genéticos.

Morfología: si no se especifica lo contrario, el término “seminoma” se refiere al seminoma “clásico” o “típico”, que consiste en una población uniforme de células. El seminoma espermatocítico, a pesar de su similitud nosológica, es un tumor distinto que se comenta más adelante. Los seminomas producen masas voluminosas, a veces con un tamaño diez veces mayor que el del testículo normal.

El seminoma típico tiene una superficie de corte homogénea, blanca grisácea y lobulada sin hemorragias o necrosis. En general, no atraviesa la túnica albugínea, pero en ocasiones se produce la extensión hacia el epidídimo, el cordón espermático o el saco escrotal.

Microscópicamente, el seminoma típico está formado por sábanas de células uniformes divididas en lóbulos mal delimitados por delicados tabiques de tejido fibroso que contienen una cantidad moderada de linfocitos. La célula clásica del seminoma es grande y redonda o poliédrica y tienen una membrana celular diferenciada, un citoplasma transparente o de aspecto acuoso y un gran núcleo central con uno o dos nucléolos prominentes. Las mitosis se observan con una frecuencia variable. El citoplasma contiene cantidades también variables de glucógeno. Las células del seminoma son difusamente positivas para c-KIT, (con independencia del estado de mutación de c-KIT), OCT4 y fosfatasa alcalina placentaria (PLAP), a veces con células dispersas positivas a queratina.

Aproximadamente el 15% de los seminomas contiene células del sincitiotrofoblasto. En este subgrupo de pacientes, las concentraciones séricas de gonadotropina coriónica humana (HCG) están elevadas, pero no hasta el grado que se ve en los coriocarcinomas. Los seminomas también se pueden acompañar de una reacción granulomatosa mal definida, al contrario de los granulomas definidos bien formados que se ven en la tuberculosis.

El término seminoma anaplásico se usa en algunos casos para indicar la mayor irregularidad nuclear, la mayor frecuencia de células gigantes en el tumor y la presencia de muchas mitosis. Sin embargo, el “seminoma anaplásico” no se asocia a un peor pronóstico cuando se equipara al estadio con el seminoma clásico y el tratamiento tampoco es diferente, por lo que la mayoría de los autores no reconoce el seminoma amplásico como una entidad diferenciada.

El seminoma consiste en una población uniforme de células. Estas células son grandes y redondas o poliédricas y tienen una membrana diferenciada, un citoplasma transparente o de aspecto acuoso y un gran nucleo central.

Los seminomas producen grandes masas, en ocasiones diez veces mayores que el tamaño de un testículo normal. Se trata de una masa blanca-grisacea, lobulada por lo general sin necrosis ni hemorragia que generalmente no penetra en la túnica albugínea. Su tinción es positiva a la fosfatasa alcalina placentaria.



Seminoma espermatocitico


Se trata de un tumor infrecuente (1-2%) que suele aparecer a una edad más avanzada que el resto, en torno a los 65 años.

No se origina de una NITCG. Y dado que su crecimiento es lento y no suele producir metástasis su pronóstico es excelente.

Su nombre viene de que en algunas de sus células se observa una cromatina en espirema muy similar a la de los espermatocitos no neoplásicos en su fase meiótica.

Aunque estén relacionados por su denominación como seminoma, el seminoma espermatocítico es un tumor diferenciado tanto clínica como histológicamente. El seminoma espermatocítico es un tumor infrecuente que representa el 1-2% de todas las neoplasias testiculares de células germinales. La edad de afectación es mucho mayor que en la mayoría de los tumores testiculares, dado que los sujetos afectados suelen superar los 65 años. Al contrario que el seminoma clásico, se trata de un tumor de lento crecimiento que no produce metástasis y, por tanto, el pronóstico es excelente. Al contario que los seminomas típicos, los seminomas espermatocíticos carecen de linfocitos, granulomas, sincitiotrofoblasto, lugares de origen extratesticular, mezcla con otros tumores de células germinales y asociación con NITCG.
Anatomía Patológica

Macroscópicamente, el seminoma espermatocítico tiende a tener una superficie de corte blanda y gris clara, que a veces contiene quistes mucoides. Los seminomas espermatocíticos contienen tres poblaciones celulares, entremezcladas: 1) células de mediano tamaño, las más numerosas, con núcleos redondos y citoplasma eosinófilo; 2) otras cñelulas más pequeñas con un ribete estrecho de citoplasma eosinófilo que se parecen a los espermatocitos secundarios, y 3) otras células gigantes dispersas, que pueden ser uni o multinucleadas. La cromatina de algunas células de tamaño intermedio es similar a la que se ve en la fase meiótica de los espermatocitos no neoplásicos (cromatina espirema).



Carcinoma embrionario


Es un tumor mas agresivo que el seminoma que aparece entre la segunda y la tercera década.

Los carcinomas embrionarios se presentan principalmente en el grupo de 20-30 años de edad. Son más agresivos que los seminomas.
Anatomía Patológica

Macroscópicamente, el tumor es menor que el seminoma y normalmente reemplaza a todo el testículo. La superficie de corte de la masa tiene un aspecto variado, mal delimitado en sus bordes y punteado por los focos de hemorragia o necrosis. Es frecuente la extensión a través de la túnica albugínea hacia el epidídimo o el cordón.

Histológicamente, las células crecen adoptando patrones alveolares o tubulares, a veces con circunvoluciones papilares. Los carcinomas embrionarios no forman las glándulas diferenciadas con núcleos situados en la porción basal y citoplasma apical, que se ven en los teratomas. Las lesiones más indiferenciadas pueden mostrar sábanas de células. Las células neoplásicas tienen aspecto epitelial, son grandes y anaplásicas y presentan núcleos hipercromáticos y nucleólos prominentes. Al contrario que el seminoma, los márgenes celulares son normalmente indiferenciados y existe una variación considerable en el tamaño y la forma de las células. Es frecuente ver figuras mitóticas y células gigantes tumorales. Los carcinomas embrionarios comparten algunos marcadores con seminomas como OCT3/4 y PLAP, pero difieren por ser positivos para citoqueratina y CD30 y negativos para c-KIT.

Es más pequeño, mal delimitado y con focos de hemorragia o necrosis. Además es frecuente la extensión al epidídimo o al cordón a través de la túnica albugínea. Microscópicamente se observan figuras mitóticas y células gigantes tumorales.



Tumor del saco vitelino


También llamado carcinoma embrionario infantil o tumor del seno endodérmico. Es mas frecuente en lactantes y en los niños de hasta 3 años de edad en donde tiene un buen pronóstico.
Anatomía Patológica

Macroscópicamente, el tumor no está encapsulado y en el corte se presenta con un aspecto mucinoso homogéneo, amarillo o blanco. En el estudio microscópico es característica una red a modo de encaje (reticular) de células cúbicas y aplanadas de mediano tamaño. Además se pueden encontrar estructuras papilares, cordones sólidos de células y muchos otros patrones menos frecuentes. Aproximadamente en el 50% de los tumores pueden verse estructuras que parecen senos endodérmicos (cuerpos de Schiller-Duval), que consisten en un núcleo mesodérmico con un capilar central y una capa visceral y parietal de células que se parecen a los glomérulos primitivos. Dentro y fuera del citoplasma se ven glóbulos eosinófilos parecidos a hialina, en los cuales se puede demostrar la presencia de α- fetoproteína (AFP) y α1–antitripsina mediante tinciones inmunocitoquímicas. La presencia de AFP ebn las células tumorales es muy característica y confirma la diferenciación en células del saco vitelino.

Al microscopio podemos observar en la mitad de los casos unas estructuras semejantes a los senos endodérmicos llamados cuerpos de Schiller-Duval. También conocido como “tumor del seno endodérmico”, el tumor del saco vitelino es interesante porque es el tumor testicular más frecuente en lactantes y niños de hasta 3 años de edad. En este grupo de edad tiene un pronóstico muy bueno. En los adultos, la forma pura de este tumor es rara. Por el contrario, los elementos del saco vitelino aparecen con frecuencia combinados con el carcinoma embrionario.



Coriocarcinoma testicular


Se trata de una forma muy maligna de tumor testicular compuesto de células citotrofoblásticas y sincitiotrofoblasticas. Rara vez lo vemos en su forma pura. Sin embargo suelen aparecer focos de coriocarcinoma en los tumores mixtos.

No causan aumento del tamaño testicular, sino que son detectados como un nodulo pequeño y palpable.


El coriocarcinoma es una forma muy maligna de tumor testicular. En su forma “pura”, los coriocarcinomas son raros y suponen menos del 1% de todos los tumores de células germinales.
Anatomía Patológica

A menudo no provocan un aumento del tamaño testicular y se detectan sólo como un pequeño nódulo palpable. Típicamente, esos tumores son pequeños y raramente superan los 5 cm de diámetro. Las hemorragias y la necrosis son muy frecuentes. Histológicamente, los tumores contienen dos tipos de células. Las células sincitiotrofoblásticas son grandes y tienen muchos núcleos hipercromáticos irregulares o lobulados y un abundante citoplasma eosinófilo vacuolado. Es fácil demostrar la presencia de HCG en el citoplasma. Las células citotrofoblásticas son más regulares y tienden a ser poligonales, con bordes diferenciados y citoplasma transparente. Crecen formando cordones o masas y contienen un solo núcleo, bastante uniforme.



Teratoma


Teratoma hace referencia a un grupo de tumores complejos con diversos componentes que recuerdan a los derivados normales de las capas germinales. Se producen a cualquier edad, desde la infancia a la vida adulta. Siendo mas comunes en lactantes en forma pura y en adultos en forma mixta.

Suelen tener gran tamaño y tienen un aspecto heterogéneo por sus diversos componentes: tejido neural, fascículos musculares, islas de cartílago, acumulos de epitelio escamoso, epitelio bronquial, fragmentos de pared intestinal o de sustancia cerebral.


La denominación teratoma se refiere aun grupo de tumores testiculares complejos que tienen varios componentes celulares u organoides, que recuerdan a los derivados normales procedentes de más de una capa germinal. Se presentan a cualquier edad, desde la lactancia hasta la edad adulta. Las formas puras de teratoma son frecuentes en lactantes y niños, sólo superados en frecuencia por los tumores del saco vitelino. En los adultos, los teratomas puros son raros y suponen el 2-3% de los tumores de células germinales. No obstante, la frecuencia de los teratomas mixtos con otros tumores de células germinales se acerca al 45%.
Anatomía Patológica

Macroscópicamente, los teratomas son normalmente grandes, con un tamaño que varía entre 5 y 10 cm de diámetro. Como están formados por varios tejidos, el aspecto macroscópico es heterogéneo con zonas sólidas y a veces cartilaginosas y quísticas. La hemorragia y la necrosis indican normalmente una mezcla con carcinoma embrionario, coriocarcinoma o ambos. Los teratomas están formados por una colección heterogénea desordenada de células diferenciadas o estructuras organoides, como tejido neural, haces musculares, islotes de cartílago, grupos de epitelio escamoso, estructuras similares a la glándula tiroides, epitelio bronquial o bronquiolar y fragmentos de pared intestinal o sustancia cerebral, todo ello inmerso en un estroma fibroso o mixoide. Los elementos pueden ser maduros (parecidos a varios tejidos del adulto) o inmaduros (compartiendo características histológicas con el tejido fetal o embrionario). Los quistes dermoides y los quistes epidermoides son una forma de teratoma frecuente en el ovario. Pero raros en los testículos. A diferencia de los teratomas testiculares, tienen un comportamiento uniformemente benigno.

Raramente, los tumores malignos de células no germinales pueden surgir dentro de un teratoma. Este fenómeno se conoce como “teratoma con transformación maligna”, en el que se produce la malignización de los derivados de una o más capas de células germinales. Por tanto, puede haber un foco de un carcinoma epidermoide, un adenocarcinoma secretor de mucina o un sarcoma. La importancia de reconocer un proceso maligno de células no germinales que surge en un teratoma es que el componente de células no germinales no responde a la quimioterapia cuando se disemina fuera de los testículos. En este caso, la única esperanza de curación es la resecabilidad del tumor. Esos procesos malignos de células no germinales tienen un isocromosoma 12p, similar al de los tumores de células germinales a partir de las cuales surgen.

En el niño, los teratomas maduros diferenciados siguen una evolución benigna. En el varón pospuberal, todos los teratomas se consideran malignos, capaces de seguir un comportamiento metastásico tanto si sus elementos son maduros como inmaduros. En consecuencia, no es esencial detectar la inmadurez en un teratoma testicular en un varón pospuberal.



Tumores mixtos


En torno a un 60% de los tumores testiculares están compuestos por mas de uno de los patrones anteriores. Las mezclas mas comunes son:

§ Teratoma, carcinoma embrionario y tumor del saco vitelino

§ Seminoma con carcinoma embrionario

§ Teratoma con carcinoma embrionario

El 60% de los tumores testiculares está compuesto por más de uno de los patrones “puros”. Las mezclas más habituales son teratoma, carcinoma embrionario y tumor del saco vitelino, seminoma con carcinoma embrionario y carcinoma embrionario con teratoma (teratocarcinoma). En la mayoría de los casos, el pronóstico empeora con la aparición de un elemento más agresivo.
Características clínicas de los tumores de células germinales testiculares

Aunque el aumento de tamaño indoloro de los testículos es una característica de las neoplasias de células germinales, cualquier masa testicular sólida debe considerarse una neoplasia a menos que se demuestre lo contrario. La biopsia de una neoplasia testicular se asocia al riesgo de diseminación del tumor, que obligaría a la extirpación de la piel del escroto además de la orquiectomía. En consecuencia, el tratamiento estándar de una masa testicular sólida es la orquiectomía radical basada en la presunción de malignidad. Los tumores testiculares tienen un modo característico de diseminación. La diseminación linfática es común a todas las formas de tumores testiculares. En general, los ganglios paraaórticos retroperitonelas son los primeros en afectarse. La diseminación posterior puede dirigirse hacia los ganglios mediastínicos y supraclaviculares.

La diseminación hematógena se dirige principalmente hacia los pulmones, pero pueden afectarse el hígado, el cerebro y los huesos. La histología de las metástasis es a veces diferente de la encontrada en la lesión testicular. Por ejemplo, el carcinoma embrionario puede presentar un cuadro de teratoma en los depósitos secundarios. Como ya se ha comentado, todos estos tumores derivan de las células germinales pluripotenciales, por lo que la diferenciación aparente “hacia delante” y “hacia atrás” que se ve en distintas localizaciones no resulta totalmente sorprendente. Otra explicación de los diferentes patrones morfológicos en la localización primaria y metastásica es que los componentes menores del tumor primario que no respondieron a la quimioterapia sobreviven, dando lugar a un patrón metastático dominante.

Desde el punto de vista clínico, los tumores de los testículos se dividen en dos amplias categorías: tumores de células germinales seminomatosos y no seminomatosos (TNSCG). Los seminomas tienden a mantenerse localizados en los testículos durante mucho tiempo y, por tanto, el 70% se presenta en la consulta en un estadio I. Por el contrario, el 60% de los varones con TNSCG acuden con enfermedad clínica avanzada (en estadios II y III). Las metástasis de los seminomas afectan normalmente a los ganglios linfáticos. La diseminación hematógena se produce en etapas más avanzadas de la evolución. Los TNSCG no sólo metastatizan antes, sino que también emplean la ruta hematógena con mayor frecuencia. El coriocarcinoma puro, una rara entidad, es el TNSCG más agresivo. Es posible que no cause un aumento de tamaño del testículo pero, por el contrario, se disemina de forma principal y rápida por vía hematógena. Por tanto, los pulmones y el hígado se afectan de forma precoz en casi todos los casos. Desde el punto de vista terapéutico, los seminomas son muy radiosensibles, mientras que los TNSCG son relativamente radiorresistentes. En resumen, comparado con los seminomas, los TNSCG son biológicamente más agresivos y, en general, tienen un peor pronóstico.

En EE.UU. se definen tres estadios clínicos en los tumores testiculares:

Estadio I: tumor limitado a los testículos, epidídimo o cordón espermático.

Estadio II: diseminación a distancia limitada a los ganglios retroperitoneales por debajo del diafragma.

Estadio III: metástasis fuera de los ganglios retroperitoneales o por encima del diafragma.



Tumores de los cordones sexuales y del estroma

Los dos tumores más importantes de este grupo son: los tumores de las células de Leydig y los tumores de las células de Sertoli.
Tumores de las células de Leydig

Los tumores de las células de Leydig son particularmente interesantes porque pueden elaborar andrógenos y, en algunos casos, tanto andrógenos como estrógenos e incluso corticoesteroides. Pueden aparecer a cualquier edad, si bien los casos más frecuentes se presentan entre los 20 y los 60 años. Al igual que sucede con otros tumores testiculares, la característica de presentación más frecuente es la tumefacción testicular, aunque en algunos casos la ginecomastia es el primer síntoma. En niños, los efectos hormonales, manifestados principalmente como precocidad sexual, son las características dominantes.

Estos tumores pueden elaborar andrógenos, estrógenos o corticoesteroides. Se originan a cualquier edad aunque la mayoría de los casos se dan entre los 20 y los 60 años. La presentación clínica más común es aumento testicular y ginecomastia.

Tienen un diámetro inferior a 5cm y son de un color pardo dorado característico. En algunos de ellos se observan cristaloides de Reinke en forma de bastón.
Anatomía Patológica

Estas neoplasias forman nódulos circunscritos, normalmente menores de 5 cm de diámetro. Tienen una superficie de corte homogénea y de color marrón dorado, claramente diferenciada. Histológicamente, las células de Leydig neoplásicas son notablemente similares a sus homólogas normlaes, porque son grandes y redondas o poligonales y presentan un abundante citoplasma eosinófilo granular con núcleos centrales redondos. El citoplasma contiene gránulos lipídicos, vacuolas o pigmento lipofuscina, y en el 25% de los tumores se aprecian cristaloides de Reinke alargados, que son más característicos. El 10% de los tumores de los adultos son invasivos y producen metástasis; la mayoría son benignos.
Tumores de las células de Sertoli

La mayoría de los tumores de las células de Sertoli son hormonalmente silentes y se presentan como una masa testicular.

La mayoría de ellos son benignos y aunque pueden elaborar estrógenos y andrógenos en pocas ocasiones causan feminización o masculinización.
Anatomía Patológica

Estas neoplasias aparecen como pequeños nódulos firmes con una superficie de corte homogénea, blanco grisácea o amarilla. Histológicamente, las células tumorales se organizan en trabéculas definidas que tienden a formar estructuras a modo de cordones y túbulos. La mayoría de los tumores de las células de Sertoli son benignos, pero algunos (aproximadamente el 10%) siguen una evolución maligna.

Gonadoblastoma


Los gonadoblastomas son neoplasias raras que contienen una mezcla de células germinales y elementos del estroma gonadal y que, prácticamente siempre, aparecen en gónadas que presentan alguna forma de disgenesia testicular. En ocasiones, el componente de células germinales se maligniza y da lugar a un seminoma.



Linfoma testicular


Aunque se trata de un tumor infrecuente en los testículos, la forma de presentación del linfoma testicular suele ser similar a la de otros tumores testiculares más frecuentes, es decir, como una masa testicular. Los linfomas no hodgkinianos agresivos suponen el 5% de las neoplasias testiculares y son la forma más frecuente de neoplasias testiculares en los varones mayores de 60 años. En la mayoría de los casos, la enfermedad ya está diseminada en el momento de su detección. Los linfomas testiculares más frecuentes, en orden decreciente son, el linfoma difuso de linfocitos B grandes, el linfoma de Burkitt y el linfoma de linfocitos NK/T extraganglionar con VEB positivo. Los pacientes con linfomas testiculares muestran una incidencia mayor de afectación del sistema nervioso central que los pacientes con tumores similares localizados en otros territorios.

Patologia de la prostata

Prostatitis

La prostatitis es el proceso inflamatorio de la próstata, suele ocurrir principalmente en adultos jóvenes u hombres de edad media.

Las prostatitis se clasifican en

Prostatitis bacteriana aguda
Este tipo de inflamación de la próstata se produce como resultado de bacterias que causan infecciones en el tracto urinario. Entre las bacterias que producen esta infección destacan laE. coli, otros bacilos gramnegativos, enterococos y estafilococos. Estos microorganismos llegan a la próstata normalmente por el reflujo intraprostático de la orina a partir de la uretra posterior o de la vejiga urinaria, pero también pueden implantarse en la glándula prostática por vías linfohemáticas a partir de focos de infección en otra parte del cuerpo.

La prostatitis resulta, en alguna ocasiones, de la manipulación quirúrjica en la uretra o en la propia glándula, como puede ser la cateterización, cistoscopia, dilatación uretral o precedimientos resectivos en la próstata.

En cuanto a las manifestaciones clínica la prostatitis bacteriana aguda produce fiebre, escalofríos y disuria. En la exploración rectal la próstata es estremadamente sensible y blancuzca.

Se puede establecer el diagnóstico por un cultivo de orina y por las manifestaciones clínicas.

La prostatitis aguda puede aparecer como abscesos diminutos diseminados, como áreas necróticas focales grandes y confluentes, o como edema difuso, congestión y supuración espesa de la totalidad de la glándula. Cuando estas reacciones son bastante difusas causan un agrandamiento global blando y esponjoso de la glándula.


Prostatitis bacteriana crónica

Este tipo de inflamación es mas difícil de diagnosticar y de tratar.

Se puede manifestar con dolor lumbar, disuria y molestias perineales y suprapúbicas. Aunque otra posibilidad es que sea virtualmente asintomática. Un cuadro clínico común son las infecciones urinarias recurrente (cistitis, uretritis) causadas por el mismo organismo.

Además como la mayoría de los antibióticos penetran mal en la próstata, las bacterias se refugian en el parénquima y colonizan de modo constante al tracto urinario.

El diagnóstico consiste en la demostración en las secreciones prostáticas obtenidas por expresión de leucocitosis y de cultivos bacterianos positivos. En la mayoria de los casos no existe un antecedente de un ataque agudo, y la enfermedad se manifiesta de modo insidioso y sin una clara provocación. Los microorganismos implicados son los mismos que los de la prostatitis bacteriana aguda.

Protatitis abacteriana crónica

Es el tipo de inflamación de la glándula prostática mas común observada actualmente. Clínicamente es indistinguible de la prostatitis bacteriana crónica, pero no hay historia de infección recurrente del tracto urinario.

Las secreciones prostáticas obtenidas por expresión contienen más de diez leucocitos por campo de gran aumento, pero los cultivos bacterianos son negativos.
Prostatitis granulomatosa

Esta prostatitis puede ser específica cuando puede indentificarse un agente infeccioso causal. En Estados Unidos la causa más común se relaciona con la instilación en la vejiga del bacilo de Calmette-Guérin (BCG) para el tratamiento del cáncer vesical superficial. El BCG es una cepa atenuada de Mycobacterium tuberculosis que provoca en la próstata un cuadro histológico indistinguible del que se observa en la tuberculosis sistémica. Sin embargo, en este contexto, el hallazgo de granulomas en la glándula prostática no tiene significado clínico, por lo que no requiere tratamiento.

La prostatitis granulomatosa fúngica se observa típicamente sólo en pacientes inmunocomprometidos.

La prostatitis granulomatosa inespecífica es relativamente común y representa una reacción a secreciones procedentes de conductos y ácinos prostáticos rotos. Aunque algunos de estos hombres tienen una historia reciente de infección del tracto urinario, no se obsevan bacterias en el tejido en estos casos.


Hiperplasia prostática fibroadenomatosa


La hiperplasia prostática benigna (HPB), fibroadenomatosa o nodular, es un trastorno muy frecuente en los varones mayores de 50 años. Se caracteriza por la hiperplasia del estroma prostático y de las células epiteliales, con lo que se forman nódulos grandes, bastante bien delimitados en la región periuretral de la próstata. Cuando son suficientemente grandes, los nódulos comprimen y estenosan el canal uretral para causar la obstrucción de la uretra, parcial o, a veces, virtualmente completa.
Incidencia


Etiología y patogenia

Aunque se produce un aumento del número de células epiteliales y componentes del estroma en el área periuretral de la próstata, no hay indicios claros de una mayor proliferación celular epitelial en la HPB en el hombre. Parece que, por el contrario, el principal componente del proceso hiperplásico es la alteración de la muerte celular. Así, se propone que la causa es una reducción global de la tasa de muerte celular, con la acumulación consecuente de células senescentes en la próstata. Según esto, los andrógenos, que son necesarios para el desarrollo de la HPB, no sólo aumentan la proliferación celular, sino también inhiben la muerte celular.

El principal andrógeno de la próstata, que supone el 90% de los andrógenos prostáticos totales, es la dihidrotestosterona (DHT). Se forma en la próstata a partir de la conversión de testosterona por la enzima 5 alfa-reductasa tipo 2. Esta enzima se localiza casi en su totalidad en las células del estroma, pero las células epiteliales de la próstasta no contienen esta enzima con la excepción de algunas células basales. Por lo tanto, las células del estroma son responsables del crecimiento prostático dependiente de andrógenos. La 5 alfa-reductasa de tipo 1 no se detecta en la próstata, o existe en cantidades muy bajas. Sin embargo, esta enzima produce DHT a partir de testosterona en el hígado y la piel y la DHT circulante puede actuar en la próstata mediante un mecanismo endocrino.

La DHT se une al receptor de andrógenos nucleares (RA) presente en las células tanto estromales como epiteliales de la próstata. La DHT es más potente que la testosterona porque presenta una mayor afinidad por los RA y forma un complejo más estable con el receptor. La unión de la DH con el RA activa la transcripción de genes dependientes de andrógenos, si bien la DHT no es un mitógeno directo para las células de la próstata, pero la transcripcíón génica que media aumenta la producción de varios factores de crecimiento y de sus receptores. Entre ellos, los más importantes son los miembros de la familia del factor de crecimiento de los fibroblastos (FGF) y, en particular, el FGF-7 (factor de crecimiento de queratinocitos). El FGF-7, producido por las células del estroma, es probablemente el factor más importante implicado en la regulación paracrina del crecimiento prostático estimulado por andrógenos. Otros factores de crecimiento producidos en la HPB son los FGF-1 y 2 y el TGF-beta, que favorecen la proliferación de los fibroblastos. Aunque la causa última de la HPB es desconocida, se cree que los factores de crecimiento inducidos por la DHT actúan aumentando la proliferación de las células del estroma y disminuyendo la muerte de las células epiteliales.
Anatomía Patológica

En el caso habitual de aumento de tamaño de la próstata, la próstata pesa entre 60 y 100gramos. La hiperplasia nodular de la próstata se origina casi exclusivamente en la cara interna de la próstata (zona de transición). Los nódulos tempranos están formados casi en su totalidad por células estromales y más tarde surgen los nódulos predominantemente epiteliales. Por su origen en esta localización estratégica, los nódulos aumentandos de tamaño pueden englobar las paredes laterales de la uretra, comprimiéndolas hasta formar un orificio a modo de hendidura. En algunos casos, el aumento de tamaño nodular puede hacer protusión en el suelo de la uretra a modo de una masa hemisférica directamente por debajo de la mucosa de la uretra, lo que se denomina hipertrofia del lóbulo mediano.


Microscópicamente, la característica de la HPB es la nodularidad. La composción de los nódulos varía de nódulos fibromusculares puramente con estroma a nódulos fibroepiteliales con predominio glandular. La proliferación glandular adopta la forma de agregados de glándulas pequeñas o grandes o con dilataciones quísticas, recubiertas por dos capas, una capa cilíndrica interna y un epitelio cúbico o aplanado exterior. El diagnóstico de HPB no puede establecerse con la biopsia con aguja, ya que la histología de los nódulos glandulares o mixtos glandulares-estromales de la HPB no se puede apreciar cuando las muestras son escasas. Además, las biopsias con aguja no obtienen normalmente muestras en la zona de transición, donde se produce la HPB. En ocasiones, adyacentes a los infartos prostáticos pueden verse focos de metaplasia escamosa reactiva que simulan histológicamente el carcinoma urotelial en próstatas con una HPB prominente.
Clínica

La fisiopatología de la HPB es compleja, ya que influyen varios factores. El aumento de tamaño de la glándula y la contracción mediada por el músculo liso de la próstata causan la obstrucción uretral. El aumento de la resistencia del flujo urinario provoca la hipertrofia y distensión de la vejiga, acompañadas por retención de orina. La incapacidad de vaciar la vejiga por completo crea un reservorio de orina residual que es una fuente frecuente de infección. Los pacientes refieren un aumento de la polaquiuria, nicturia, dificultad para iniciar y detener el chorro de la orina, goteo por rebosamiento y disuria (dolor durante la micción) y tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones bacterianas de la vejiga y el riñón. En muchos casos se produce una retención urinaria aguda por razones desconocidas y requiere un sondaje de urgencia.
Tratamiento


Adenocarcinoma de próstata


El adenocarcinoma de próstata es uno de los tumores más notables y muestra una amplia variedad de comportamientos clínicos, desde las formas muy agresivas letales a otras que se descubren accidentalmente y son clínicamente significativas.
Incidencia

El cáncer de próstata es una enfermedad típica de varones mayores de 50 años de edad. No obstante, en los varones que tienen un aumento del riesgo, se recomienda que la detección selectiva del cáncer de próstata comience a los 40 años. También debe plantearse la detección selectiva del cáncer de próstata en todos los varones a los 40 años y luego a los 45 años para detectar los casos infrecuentes de cáncer de próstata en varones jóvenes, antes de que la enfermedad sea incurable. La incidencia del cáncer de próstata en autopsias es bastante alta, aumentando desde el 20% en los 50 años al 70% entre los varones de 70 a 80 años de edad. Existen algunas diferencias notables y extrañas entre países y razas en la incidencia de esta enfermedad. Así,el cáncer de próstata es infrecuente entre los asiáticos y más frecuente en pacientes de raza negra. Además de los factores hereditarios, los factores ambientales son importantes como se demuestra por el aumento de la incidencia de la enfermedad en inmigrantes japoneses hacia Estados Unidos, si bien sin llegar hasta el nivel apreciado en los americanos nacidos en ese país. Además, la incidencia del cáncer de próstata clínicamente significativo en la región asiática parece estar aumentando a medida que la dieta en Asia se occidentaliza. No se sabe bien, si este efecto se debe a factores alimentarios o a los cambios en el estilo de vida.
Etiología y patogenia

Se sospecha de la particípación de varios factores, como la edad, la raza, los antecedentes familiares, las concentraciones hormonales y las influencias ambientales, como causas del cáncer de próstata. Además, el aumento de la incidencia de esta enfermedad durante las migraciones desde una región de baja incidencia a otra de elevada incidencia es compatible con la participación de las influencias ambientales. Existen muchos factores ambientales posibles, pero no se ha demostrado que ninguno sea el causante. Así, se sospecha que el aumento del consumo de grasas puede intervenir en el desarrollo de este tipo de cáncer. También se cree que existen productos de la dieta que previenen o retrasan el desarrollo de cáncer de próstata, como los licopenos (que están en el tomate), el selenio, los derivados de la soja y la vitamina D.

Los andrógenos desempeñan un papel importante en el desarrollo del cáncer de próstata. El crecimiento y supervivencia de las células cancerosas prostáticas, al igual que en sus homólogas normales, depende de los andrógenos, que se unen a los receptores androgénicos (RA) e inducen la expresión de los genes inductores del crecimiento y la supervivencia.

Anatomía Patológica

Los términos cáncer de próstata o adenocarcinoma de próstata se refieren a la variante común o acinar del cáncer de próstata. En el 70% de los casos el carcinoma de próstata surge en la zona periférica de la glándula, generalmente en una localización posterior, donde se puede palpar en el tacto rectal. Al corte macroscópico de la próstata el tejido neoplásico es arenoso y firme, pero puede ser difícil de ver cuando está inmerso dentro de la sustancia prostática, y es más evidente a la palpación. La extensión local afecta prinicipalmente al tejido periprostático, a las vesículas seminales y a la base de la vejiga, provocando obstrucción ureteral en la enfermedad avanzada. Las metástasis se diseminan primero por vía linfática hacia los gánglios obturadores y finalmente, hacia los gánglios paraaórticos. La disminación hematógena tiene lugar principalmente hacia los huesos, en particular en el esqueleto axial, pero algunas lesiones se diseminan extensamente hacia las vísceras. La diseminación visceral masiva es la excepción a la regla. Las metástasis óseas son típicamente osteoblásticas y en los varones son muy sospechosas de cáncer de próstata. Los huesos más afectados, en orden descendente de frecuencia, son la columna lumbar, el fémur proximal, la pelvis, la columna torácica y las costillas.

Histológicamente, la mayoría de las lesiones son adenocarcinomas que producen patrones glandulares bien definidos y fácilmente demostrables. Las glándulas son normalmente más pequeñas que las glándulas benignas y están revestidas por una sola capa uniforme de epitelio cúbico o cilíndrico bajo. Al contrario de lo que sucede en las glándulas benignas, las glándulas del cáncer de próstata están más ampliadas y carecen de las ramificaciones y los repliegues papilares interiores. La capa externa de células basales, típica de las glándulas benignas, está ausente. El citoplasma de las células tumorales varía, de un color pálido claro que se ve en las glándulas benignas, a otro aspecto anfófilo característico. Los núcleos son grandes y a menudo contienen unó o más nucleolos prominentes. Existen algunas variaciones en el tamaño y la forma del núcleo pero, en general, el pleomorfismo no es importante. Las figuras mitóticas son infrecuentes.

Clasificación y estadificación

Para la clasificación del cáncer de próstata se usa el sistema de Gleason, según el cual los cánceres de próstata se clasifican en cinco grados según los patrones de diferenciación glandular. Así, el grado 1 representa los tumores mejor diferenciados, en los que las glándulas neoplásicas son uniformes yde aspecto redondeado, y se organizan en nódulos bien delimitados. Por contra, los tumores de grado 5 no muestran diferenciación glandular y las células tumorales infiltran el estroma en forma de cordones, sábanas y nidos. Los demás grados se encuentran entre estos dos. La mayoría de los tumores contienen más de un patrón, en cuyo caso se asigna un grado principal al patrón dominante y un grado secundario al segundo patrón más frecuente. Los dos grados numéricos se suman entonces y se obtienen un grado o puntuación de Gleason combinado. Así, por ejemplo, un tumor con un grado 3 dominante y un grado 4 secundario representaría una puntuación de Gleason de 7. Los tumores que sólo muestran un patrón se tratan como si los grados primario y secundario fueran el mismo y, por tanto, se multiplica el valor por dos. La excepción a esta regla sería el hallazgo de tres patrones en la biopsia, sumándose en ese caso el grado más frecuente y el más alto para obtener la puntuación de Gleason. En consecuencia, según este esquema los tumores mejor diferenciados tienen una puntuación de Gleason 2 (1+1) y los peor diferenciados tienen una puntuación de 10 (5+5). Las puntuaciones de Gleason de 2-4 se encuentran en tumores pequeños en la zona de transición. En las muestras quirúrgicas, este cáncer de bajo grado es un hallazgo accidental al realizar una RTUP por una HPB sintomática. La mayoría de los cánceres potencialmente tratables detectados en la biopsia con aguja cojmo consecuencia de una detección selectiva tienen unas puntuaciones de Gleason de 5-7. Los tumores con puntuaciones de 8-10 tienden a tener cánceres avanzados, que es improbable que curen. Aunque hay indicios que dicen que el cáncer de próstata puede ser más agresivo con el tiempo, lo más frecuente es que la puntuación de Gleason se mantenga estable en un período de varios años. La gradación es particularmente importante en el cáncer de próstata, ya que el grado y el estadio son los mejores factores predictivos del pronóstico.

Cualquier diseminación del tumor hacia los gánglios linfáticos, con independencia de la extensión, se asocia finalmente a un desenlace mortal, de manera que el sistema de estadificación apenas tiene en consideración la presencia o ausencia de metástasis a este nivel.
Clínica

El cáncer de próstata localizado es asintomático y normalmente se descubre mediante la detección de un nódulo sospechoso en el tacto rectal o por la elevación del PSA sérico. La mayoría de los cánceres de próstata surgen en la periferia, lejos de la uretra, y portanto los síntomas urinariso son tardíos. Los pacientes con cáncer de próstata clínicamente avanzado se presentan con síntomas urinarios, como dificultad para comenzar o detener el chorro, disuria, polaquiuria o hematuria. En la actualidad es infrecuente que los pacientes acudan por lumblagia causada por las metástasis vertebrales. El hallazgo de metástasis osteoblásticas en las radiologías o en la gammagrafía ósea con radionúclidos, mucho más sensible, es prácticamente diagnóstico de este cáncer en los varones. Esos pacientes tienen una evolución uniformemente fatal.

El tacto rectal permite detectar algunos carcinomas prostáticos en fases iniciales por su localización posterior, si bien la prueba adolece de una sensibilidad y una especificidad bajas. Aunque existen algunos signos característico del cáncer de próstata en la ecografía transrectal y otras modalidades radiológicas, la escasa sensibilidad y especificidad de esas pruebas también limitan su utilidad diagnóstica. Normalmente, se necesita la biopsia transrectal con aguja para confirmar el diagnóstico.

El PSA es el análisis más importante para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata. El PSA es un producto del epitelio de la próstata y se segrega normalmente en el semen. Es una serina proteasa cuya función es escindir y licuar el coágulo de semen que se forma después de la eyaculación. En los varones normales, sólo circulan cantidades diminutas de PSA en suero y su elevación se asocia al cáncer tanto localizado como avanzado. En la mayoría de los laboratorios se usa una concentración sérica de 4 ng/ml como valor umbral de la normalidad. El PSA es específico del órgano, pero no tan específico del cáncer. Aunque las concentraciones séricas de PSA están elevadas en menor grado en la HPB, existe una superposición considerable y otros factores, como la prostatitis, un infarto, la manipulación de la próstata y la eyaculación, también aumentan las concentraciones de PSA sérico. Además, entre el 20 y el 40% de los pacientes con cáncer de próstata confinado al órgano tienen un valor de PSA de 4ng/ml o menor.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Vías urinarias bajas

Ureteres

Malformaciones congenitas:
  • Ureteres dobles y bifidos: Se asocian a una pelvis renal doble totalmente diferenciada o a un desarrollo anomalo con un riñon grande que tiene  una pelvis parcialmente bifida que termina en ureteres independientes. la mayoria se una dentro de la pared vesical y son unilaterales. generalmente carecen de sigificado clinico.
  • Obstruccion de la union utero pelvica: Da lugar a la hidronefrosis
  • Diverticulos: Excrecencias saculares de la pared ureteral
Inflamacion
Comprendida la uretritis, pero no implica infeccion, teniendo escasas consecuencias clinicas.

Tumores y lesiones pseudotumorales
Los tumores son raros y generalmente sonde origen mesenquimatoso. El polipo fibroepitelial (una masa que se proyecta hacia la luz, se ve sobre todo en niños).
Los timore malignos en su mayoria son carcinomas uroteliales. Mas frecuentes a los 60, 70 años. pueden ser multiples y coincidir con neoplasias similares.

Lesiones obstructivas
Dan lugar a un hidroureter, una hidronefrosis e incluso pielonefritis.
Intrinsecas:
  • Calculos
  • Estenosis
  • Tumores
  • Calculos hematicos
Extrinsecas
  • Embarazo
  • Tumor vecino que contrae
  • Inflamacion
  • Fibrosis retroperitoneal


Vejiga

Malformaciones congenitas
  • Diverticulos: Evaginacion a modo de saco de la pared de la vejiga. Pueden ser multiples. Con ausencia o debilidad muscular. Se encuentran asociados a hiperplasia de prostata
  • Extrofia vesical: Vejiga abierta como una saco hacia el exterior
  • Fistulas: Comunicacion anomala con otras visceras.
  • Uraco permeable: Fistula entre la vejiga y el ombligo. Pueden surguir quistes los cuales sufren metaplasia y predisponen al adenocarcinoma.
Inflamacion
Cistitis aguda: E. coli, proteus y Klebsiella son los agentes etiologicos mas comunes. como resultado de su uretra mas corta las mujerres estan mas predispuestas a tener esta inflamacion de la mucosa vesical. Generalmente se producen cuadros purulentos (piuria) con desprendimiento de mucosa y hemorragia. En la lamina propia se va un infiltado de neutrofilos
Cistitis cronica: La persistencia de la aguda trae la cronicidad. Hay fibrosis de la lamina propia, engrosandose, y ademas se avidencia mononucleares. Se ve polaquiuria, disuria y dolor en la region suprapubica. (Puede predisponer a una pielonefritis). Pueden ser:
  1. Quistica
  2. Enfisematosa
  3. Eosinofilica
  4. Incrustada
  5. Intersticial ulcerosa
  6. Malacoplaquia
  7. Polipoide
Lesiones metaplasicas
  • Cistitis glandular: Lesio frecuente de la vejiga en la que los nidos de Brunn se introducen hacia la lamina propia y sufren una transformacion a epitelio cubico o cilindrico.
  • Metaplasia escamosa: Frente a una lesion, reemplazo del epitelio por uno mas resistente
  • Adenoma nefrogeno: debido a la implantacion de celulas tubulares renales
Neoplasias
En un 95% corresponden a na origen epitelial, siendo en gran mayoria los carcinomas de celulas transicionales. frecuentemente en las paredes laterales o posterior de la vejiga
Factores de riesgo:

  • Consumo de cigarrillos
  • Exposicion a la arilaminas
  • Infecciones por Schistosoma haematobium
  • Uso de analgesicos a largo plazo
  • Exposiciona largo plazo de la ciclofosfamida
  • Irradiacion.
Papiloma: Es raro y se mas que nada en jovenes, unicos o multiples, midiendo de medio a dos cm. Pseen 7 capas de epitelio de transición de tipo normal. Si se extirpan pueden recidivar (El invertido, que crece hacia la lamina propia, es el mas raro)

Carcinoma de celulas transcicionales: Mas frecuente en varones de 50 a 60 años. Originados a partir de una hiperplasia urotelial papilar con atipia y una carcinoma in situ.
  1. CCT Grado I: el potencial maligno es bajo
  2. Grado II: Bajo grado de la ISUP y algunos de grado mayor
  3. Grado III: Carcino urotelial de alto grado
Estos carcinomas presentan 2 caracteristicas evolutivas
  • Multicentricidad: Multiples tumores simultaeos separados
  • Alto poder de recidiva: Aveces en un lugar distinto y con mayor grado
Carcinoma epidermoide: Asociado al S. haematobium, pesentan un pronostico muy malo, el 70% muere al año

Mixto: Una combinacion de los anteriores

Adenocarcinoma: Excretores de mucina, muy raros, por quistes de uraco cistits quistica.

La clinica del cancer de vejiga se evidencia con una hematuria indolora, siendo a veces la unica manifestacion. Polaquiuria, disuria y tenesmo pueden acompañar esto.



Uretra

Anomalia congenita
Valvulas de la uretra posterior, replieges de la mucosa ureteral que generan obstruccion urinaria (como el feto orina va a sufrir la obstruccion, al momento de nacer tendra hidronefrosis bilateral con IRC)

Uretitis: Se divide en gonococica y no gonococica. La primera por transm. sexual, provoca supuracion por el meato ureteral, puede avanzar hacia los testiculos y tambien por via sanguinea provocar artritis supurada. La segunda se da por E coli, Chlamydia y mycoplasma, en el varon se aompaña de prostatitis y en la mujer de cistitis
La clinica se da por la presencia de disuria polaquiuria y prurito
Sindrome de Reiter: U no Gonococica, conjuntivitis y artritis (asociado a HLA-B27)

Tumores y lesiones seudotumorales

  • Caruncula ureteral: Una pequeña masa dolorosa rojiza en el meato ureteral externo, mas que nada en mujeres mayores, son sangrantes y curan con la extirpacion (se la caracteriza por un tejido conectivo muy vascularizado con infiltrado inflamatorio).
  • Los tumores epiteliales benignos son los papilomas escamosos y uroteliales, los papilomas (HPV) uroteliales invertidos y los condilomas. 
  • Enf de peyronie, aparicion de bridas fibrosas que afectan el cuerpo cavernoso del pene
  • Carcinoma ureteral primario, muy infrecuente





miércoles, 11 de septiembre de 2013

Patologías del riñon

Los riñones son dos órganos con forma de frijoles, aproximadamente del tamaño del puño de una mano. Están ubicados cerca de la línea media de la espalda, justo debajo de la caja que conforman las costillas. Dentro de cada riñón hay aproximadamente un millón de estructuras diminutas, llamadas nefrones, que filtran la sangre. Estos, eliminan los productos de desecho y el exceso de agua, que se transforma en orina. La orina fluye a través de unos tubos llamados uréteres hacia la vejiga, donde se almacena y luego se elimina
La mayoría de las enfermedades renales atacan los nefrones. Este daño causa que los riñones no puedan eliminar desechos. Las causas incluyen problemas genéticos, lesiones o medicamentos. Dentro de los factores de riesgo se destaca la diabetes, presión alta o un familiar cercano con algún problema de los riñones. La enfermedad renal crónica va dañando los nefrones de a poco con el transcurso del tiempo.

Anomalias congénitas

Las malformaciones congénitas del aparato genitourinario son las más frecuentes en el ser humano. Si bien se producen durante la vida intrauterina, muchas de ellas no se expresan hasta la vida adulta o son ignoradas por completo. Se conoce su existencia cuando por la gravedad o magnitud comprometen la vida o cuando se complican de infección, litiasis, hematuria o deterioro de la función renal; esto puede ocurrir en cualquier etapa de la vida. Muchas de ellas no tienen tratamiento o sólo puede buscarse el alivio sintomático, pero otras pueden ser corregidas si se las busca y diagnostica en el período antenatal, neonatal, en la infancia, juventud y en el adulto. Para ello es fundamental conocerlas ya que los medios de diagnóstico por imágenes actuales permiten una exploración precisa en la mayoría de los casos.

Agenesia


La agenesia renal bilateral es incompatible con la vida extrauterina. Los riñones aparecen en la 5ª semana, de modo que su ausencia se debería a una falla ocurrida a esas alturas del desarrollo. Para Potter se daría en 1 de 4.800 nacidos, para Campbell 1 de 2.500 autopsias con predominio masculino 3 a 1.
La agenesia unilateral es muy difícil de determinar al ser perfectamente compatible con la vida (monorreno congénito) y se debe considerar en el politraumatizado constatando la existencia de otro riñón antes de efectuar nefrectomía. Se estima en 1 de cada 1.000 nacimientos y en 1 de cada 1.500 urografías intravenosas, Lang y Thomson. También hay predominio masculino 2 a 1.

Anomalias de posición y de forma


Ectopia renal, con posición abdominal baja permanente, a diferencia de la ptosis que es el descenso renal por laxitud de su medio de fijación y longitud de su pedículo. Las posiciones ectópicas ilíaca y pelviana tienen importancia al detectarse como masa abdominal palpable y por ser causa de distocia pelviana en la mujer embarazada. Situación enteramente similar a lo que ocurre luego del trasplante renal.
En algunas raras ocasiones la posición de un riñón puede ser intratorácico que, siendo normal, es un hallazgo de radiografía de tórax.

También el esbozo renal y ureteral puede cruzarse de la línea media durante el desarrollo embriológico, dando lugar a ectopias renales cruzadas en que el riñón se encuentra en el lado contralateral, pero el uréter cruza la línea media y desemboca en el hemitrígono correcto.

Asociado a una ectopia renal cruzada, se pueden dar anomalías de fusión variadas: en L, en torta, en disco, etc., que no tienen mayor trascendencia, salvo el hallazgo palpatorio, dilucidado por los medios de imagen. Una forma especial de fusión es el riñón en herradura, en que ambos riñones están unidos por un istmo por delante de la aorta.

La vascularización del riñón en herradura se hace por múltiples ramas provenientes de la aorta. Hacia los polos inferiores unidos por el istmo existe un cáliz supernumerario, a cada lado habitualmente mal drenado por posición alta de la unión pieloureteral.
Puede complicarse de hidronefrosis, litiasis e infección, en todas ellas interviene el mal vaciamiento de la pelvis renal. De no haber complicaciones, no requiere tratamiento. Su frecuencia sería de 1:5.000 individuos.
Como hallazgo de los medios de imágenes con alguna frecuencia puede observarse lobulación renal que es un resto del desarrollo, sin significado; hallazgo de medios de imagen a considerar en el diagnóstico diferencial de tumor y de pirámide supernumeraria.

Displasia e hipoplasia renal

En ellas hay una zona renal limitada o difusa de todo el riñón, en que no se produjo la diferenciación metanéfrica y persisten estructuras del riñón primitivo. Su diagnóstico es histológico al encontrar epitelio columnar y tejido fibromuscular que recuerda al conducto de Wolf y gran desorden arquitectural. Se produciría por algún factor que afecta el desarrollo entre la 8ª y 10ª semana y según diferentes autores tendría un origen vascular o de obstrucción del brote ureteral.
Según sea la gravedad de la malformación puede ser un riñón aplásico que no es funcionante, por lo cual si es bilateral, incompatible con la vida. Una forma es el riñón multicístico (Potter). También puede adoptar la forma de displasia focal o segmentaria con función renal de zonas sanas, asociada a trisomía D y E. En los casos de displasia parcial, generalmente del polo superior, se asocia siempre a duplicidad ureteral, hecho importante, por ser la enfermedad local corregible al eliminar el tejido displásico y su vía urinaria.
La displasia cortical quística (Potter IV) aparece cuando hay uropatía obstructiva baja, ya en la vida intrauterina: válvulas uretrales. Se trata de quistes subcapsulares formados a partir de los espacios de Bowmann, con cavidades renales normales o dilatadas; se asocia a oligohidramnios. Algunos creen posible la recuperabilidad en el caso de desobstrucción precoz.

Anomalias de diferenciación

El riñón poliquístico infantil (Potter I) sería un caso de gigantismo tubular conectado a la vía urinaria; en forma casi constante se asocia a quistes hepáticos y más infrecuente a quistes del pulmón y páncreas. Tiene un origen autosómico recesivo. Se asocia a hipertensión arterial y su evolución es al deterioro progresivo de la función renal. Tratamiento dirigido al control de la hipertensión, infección e insuficiencia renal.
La forma adulta del riñón poliquístico (Potter III) es una enfermedad autosómica dominante. Habría una falta de unión entre el metanefros y las yemas ureterales; también se lo atribuye a una falta de involución de los nefrones primitivos y formación de quistes. Se asocia a quistes hepáticos 56%, pancreáticos 10%, bazo, tiroides y ovario. En un 15% hay aneurismas de las arterias cerebrales. En un 96% son bilaterales aunque generalmente asimétricos. La sintomatología más frecuente es el dolor sordo y aumento de volumen renal; puede acompañarse de hematuria por rotura quística a la vía urinaria. En un 50% hay hipertensión arterial y puede presentar infección y litiasis. El curso es benigno y en general la insuficiencia renal se presenta hacia los 50 años de edad. En casos juveniles hacia los 10 años. Se puede manifestar asociado a fibrosis hepática portal que comanda el cuadro.

Diferentes son los quistes renales simples o de retención que se encuentran con frecuencia en el adulto como hallazgo de medios de imagen. Pueden ser únicos o múltiples, a veces multiloculados, sin comunicación a la vía urinaria y sin parénquima renal en los tabiques.

Excepcionalmente dan síntomas como hematuria, dolor o masa palpable y esto sólo cuando son muy grandes. En la medida que sean uniloculares y asintomáticos su tratamiento es el simple control ecográfico. El tratamiento quirúrgico se indica en aquellos quistes con imagen multilocular sospechosa de coexistir con carcinoma, y para los muy grandes y sintomáticos, en que se reseca la calota del quiste. Su crecimiento lento produce atrofia renal.


Riñon en esponja

En estos casos lo esencial es la ectasia y dilatación de los tubos colectores de las pirámides renales, se le conoce como enfermedad de Cacci-Ricci. Habitualmente se encuentra en adultos a raíz de una U.I.V, con una imagen característica en pincel en los cálices, que son quistes y dilataciones de los túbulos colectores de Bellini próximos al fornix calciliar. Con frecuencia hay microlitiasis múltiple de calcio (apatita) que suele desprenderse al cáliz produciendo cólicos renales a repetición.
A veces se asocia a acidosis tubular leve y también pueden infectarse. El tratamiento será sintomático por lo general y quirúrgico en casos muy focalizados de litiasis o infección



Glomerulonefritis

Glomerulonefritis (GN) es un término diagnóstico genérico aplicado a un conjunto de entidades clínicas y anatomopatológicas de predominante afección glomerular inflamatoria que se exteriorizan principalmente con hematuria, proteinuria, hipertensión arterial y grado variable de compromiso funcional.
Son de dos tipos
Primarias, que se afecta los riñones de forma exclusiva.
Secundarias, los riñones se afectan en el curso de una enfermedad sistémica
En cuanto a las alteraciones histológicas que se dan se encuentran, una proliferación celular, seguido de un infiltrado leucocitario, un engrosamiento de la membrana basal glomerular y por ultimo una esclerosis o hialinizacion.
En la patogenia se ven mecanismos dados por anticuerpos (complejos inmunes tipo II y III), linfocitos T y por la via alterna del complemento. Con esto se va perdiendoel polianion glomerular, dando cambios hemodinamicos e hiperfiltracion y una fibrosis tubulo intersticial.
Glomerulonefritis primarias
·         S. nefrítico
·         S. nefrótico
·         S de GN progresiva
·         Con insuficiencia renal crónica
·         Hematuria o proteinuria asintomática
Glomerulonefritis secundarias
·         Lupus (reaccion de hipersensibilidad tipo III en glomérulos y capilares). Tipo I: Sin cambios. Tipo II: GNF mesangial. Tipo III: GNF proliferativa focal. Tipo IV: roliferativa difusa. Tipo V: GNF menbranosa.
·         Purpura de Henoch-Schonlein
·         Endocarditis bacteriana
·         Nefropatias diabéticas

Insuficiencia renal aguda

es un deterioro brusco y sostenido de la filtración glomerular que se manifiesta inicialmente por incapacidad de excretar productos nitrogenados y tendencia a la oliguria. A pesar de los adelantos terapéuticos incorporados en las últimas decadas mantiene una elevada mortalidad - en promedio 50% - constituyéndose en un problema médico vigente y a la vez un desafío. La incidecia de IRA en un hospital de adultos con servicios de medicina, cirugia y ginecología oscila ente 2 y 5% y se eleva a un rango entre 6 y 23% en unidades de cuidados intensivos.
La IRA puede presentarse en forma aislada o asociada a complicaciones en otros órganos. En pacientes críticos, se ha considerado a la falla renal como una consecuencia más del cuadro inflamatorio sistémico propio de estos enfermos, y a su pronóstico y evolución, dependientes de la enfermedad de base. De esta forma, el manejo de la falla renal es visto como una medida de sostén con el fin de dar tiempo para controlar la sepsis o estabilizar el trauma.
Sin embargo, la IRA es una condición con mayor mortalidad intrínseca, independientemente del compromiso multisistémico sobreagregado. En una revision de 16.000 casos expuestos a medio de contraste radiológico que provoca daño renal agudo, la mortalidad en el grupo con falla renal fue de 34%, significativamente superior al 7% del grupo control. La posibilidad de modificar la historia natural de la insuficiencia renal, y particularmente la enfermedad tubular aguda, justifican revisar los fenómenos fisiopatológicos y el manejo de esta condición.

Enfermedades tubulointersticiales

Necrosis tubular aguda

La necrosis tubular aguda es un trastorno renal que involucra daño a las células de los túbulos renales, ocasionando una insuficiencia renal aguda.
La necrosis tubular aguda (NTA) es causada por la isquemia de los riñones (falta de oxígeno en los tejidos renales) o por la exposición a materiales que son tóxicos para el riñón (agentes nefrotóxicos).
Las estructuras internas del riñón, particularmente los tejidos del túbulo renal, resultan dañados o destruidos. La NTA es uno de los cambios estructurales más comunes asociado con el desarrollo de insuficiencia renal aguda.
La necrosis tubular renal junto con la azotemia prerrenal son las causas más comunes de insuficiencia renal en pacientes hospitalizados. Los riesgos son, entre otros: lesión o trauma que producen daño a los músculos, cirugía mayor reciente, reacción a transfusión sanguínea,shock séptico u otras formas de shock e hipotensión severa (presión sanguínea baja) que dura más de 30 minutos.
Cualquier condición que cause una reducción en la cantidad de sangre que está siendo bombeada por el corazón puede originar NTA; además, la enfermedad hepática y el daño causado por la diabetes (nefropatía diabética) pueden hacer que la persona sea más susceptible a esta condición.
La necrosis tubular aguda puede ser causada por:
  • La exposición a agentes nefrotóxicos, tales como los antibióticos aminoglucósidos
  • Agentes antimicóticos como la amfotericina
  • El medio de contraste empleado en estudios radiográficos (rayos X)
Sintomas
  • Disminución del gasto urinario o no se presenta orina
  • Edema generalizado, retención de líquidos
  • Náuseas, vómitos
  • Disminución del estado de conciencia
    • somnolencia, letargo, dificultad para despertarse
    • delirio o confusión
    • coma
Se la puede dividir en:
Isquemica: Por shock, sepsis, quemaduras graves, hemolisis masiva. En la morfología se destaca aquí la tubulorexis y la aclusion de los tubulos distales por las proteínas de Tamm-Horsfall
Nefrotoxica: Se da por la incorporación de metales pesados, CCL4, atb, pesticidas, anestésicos. Aquí hay necrosis en los tubulos proximales en forma continua se respetan las membranas basales y a parecen los  cilindros proteicosen los tubulos distales.

Enfermedades tubulointersticiales

Pielonefritis Aguda: Es una afección urinaria que compromete el parenquima y el sistema colector renales, caracterizada clínicamente por signos generales de infección aguda. La etiología corresponde a una flora muy diversa, aunque generalmente predomina la familia de las Enterobacteriaceae.
ETIOLOGIA
La Escherichia coli es la bacteria más frecuentemente aislada en pacientes ambulatorios no complicados (80%), mientras que otros gérmenes como pseudomonas, proteus, klebsiella, enterobacter, estafilococo y enterococo, se asocian con factores obstructivos y se aislan más a menudo en pacientes hospitalizados. La infección hematógena es rara, salvo por Staphylococcus aureus y Candida albicans.
Aquellas personas que son objeto de manipulación de las vías genitourinarias (cistoscopia), son más suceptibles de padecer pielonefritis aguda. El embarazo, la diabetes y los trastornos neurológicos específicos que afectan la función urinaria, también predisponen a esta afección. La causada por Providencia stuartii ocurre muy a menudo en pacientes inmunosuprimidos (Tabla).
PATOGENIA
La infeccción puede originarse a través de tres vías:
Vía hematógena. Es excepcional, aunque se debe sospechar sistemáticamente si al paciente se le comprueba una nefritis intersticial hematógena. La septicemia es con mayor frecuencia, consecuencia en vez de causa, de la infección urinaria.
Vía linfática. La disposición anatómica de los vasos linfáticos permite, al menos teóricamente, el paso de bacterias desde las vías urinarias bajas hacia el riñón y del colon hacia el riñón derecho.
Vía ascendente. Esta vía es la más frecuente y representa el mecanismo mejor establecido. La longitud de la uretra femenina, su estrecha relación con el introito vaginal, su proximidad con el orificio anal y las propiedades de fijación bacteriana al urotelio, explican la más frecuente aparición de la enfermedad en las mujeres que en los hombres.
La infección ascendente es posible a partir de la próstata y las glándulas parauretrales que son, con alta frecuencia, lugar de infecciones crónicas particularmente difíciles de tratar.
El riñón es un órgano sensible a la infección puesto que, a pesar de su alto débito sanguíneo, es relativamente pobre en células fagocitarias. La médula renal es la zona más propicia para la instalación de la infección; la inoculación de menos de 10 bacterias desencadena el proceso de propagación. La hiperosmolaridad, y accesoriamente, la gran concentración en iones NH4+explican por qué la fagocitosis y la fijación del complemento están disminuidas en la zona medular.
Tabla
Gérmenes causantes de pielonefritis aguda
Microorganismo
% de casos
Infección ascendente
Escherichia coli
Proteus mirabilis

Especies de klebsiella
Mycoplasma hominis
Pseudomona
Infección hematógena
Staphylococcus aureus
Candida albicans
Mycobacterium tuberculosis

80 - 90
2-5
2-5
1
1

2-5
1-3
1



Pielonefritis crónica: Pielonefritis Crónica. Enfermedad causada por una inflamación del tejido que rodea los filtros de los riñones. Las infecciones renales y otros estados inflamatorios pueden ocasionar insuficiencia renal si no reciben tratamiento y que se desarrolla lentamente y dura meses o años.
Normalmente, los Microorganismo ascienden desde la vejiga hasta el parénquima renal. Es una infección aguda o crónica del riñón. Suele ser más habitual en mujeres que en hombres y su origen puede ser desde una infección que asciende desde las vías urinarias al riñón, a directamente una infección del riñón por un cálculo, traumatismo o estenosis del uréter. El riesgo es que evolucione a una insuficiencia renal que ya es una enfermedad muy grave.
Se trata de una infección de vías urinarias más grave que la forma aguda. La pielonefritis crónica ocurre de forma mucho más frecuente cuando existe el llamado reflujo vesico-ureteral, debido a anomalías estructurales congénitas que impiden el vaciado normal de los túbulos colectores renales. Las complicaciones más temibles son el daño de los túbulos renales que puede progresar a una insuficiencia renal crónica. En algunos casos puede existir sepsis. Al ser una infección por un defecto congénito, es más frecuente diagnosticarlo en niños, a veces de manera tardía, cuando el daño renal está demasiado avanzadSe presenta en adultos, siendo más frecuente en mujeres.
En cuanto a los síntomas se destacan la fiebre, el dolor de riñones, quemazón al orinar, dolor abdominal y las nauseas pueden ser algunos de los síntomas de la Pielonefritis.
En las analíticas la presencia de sangre y glóbulos blancos en la orina suele ser un aviso determinante. El problema es que en algunos casos la enfermedad no da síntomas hasta que es demasiadotarde.
En los niños algunos síntomas como palpitaciones, dolor de cabeza, poco apetito, tendencia a infecciones y cansancio crónico podrían estar avisándonos de una Pielonefritis crónica.


Nefritis tubulo intersticial inducida por fármacos y toxinas

Las toxinas y los fármacos pueden producir lesión renal al menos de 3 formas, desencadenando una reacción intersticial inmunitaria (Nefritis aguda por hipersensibilidad inducida por fármacos como la meticilina) pueden causar una isuf renal aguda y tambien causar una lesión sutil, pero acumulativa de los tubulos que tarda varios años en manifestarse y que culmina con una insuf renal crónica. Este ultimo daño es especialmente traicionero porque puede pasar desapercibido hasta que produzca una daño renal sugnficativo. Este es el caso de la nefropatía por el uso de analgésicos, que normalmentese detecta solamente después del inicio de la insuficiencia renal crónica.

Nefropatia por uratos

Pude ser aguda en la cual precipitan cristales de acido urico en el interior de los tubulos provocando una IRA. Y tambien crónica en la cual los cristales se depositan en el intersticio formándose los TOFOS (lesión patognomónica de la gota) llevando a una IRC. Por este mecanismo tambien pueden darse nefrolitiasis y nefrocalcinosis
Otras enfermedades tubulointersticiales pueden ser el mieloma multiple que lleva a IRC y la irradiación, en el tratamiento de tumores, que suele afectar vasos y tubulos, auque cabe destacar que esta ultima es la menos común.

Riñon e Hipertension

Cabe destacar tambien, dentro de las patogias del riñon que son las que causan con mas frecuencia hipertensión secundaria (distinguiéndose de la primaria que son de causa desconocida), Se detacan la GNF, estenosis de la arteria renal (unilateral debido a la placa de ateroma o una displasia fibromuscular) un tumor productor de renina que sobreexitaria el eje RAAS o bien una vasculits renal.

Infarto renal

Un infarto renal es la muerte de una zona de tejido renal causada por la obstrucción de la arteria renal, la arteria principal que lleva la sangre al riñón.
La obstrucción de la arteria renal es rara y, cuando se produce, habitualmente se debe a un émbolo quese aloja en la arteria. El émbolo puede originarse a partir de un coágulo sanguíneo (trombo) en el corazón o por la rotura de un depósito de colesterol (ateroma) de la aorta. Por otra parte, el infarto puede ser consecuencia de la formación de un coágulo sanguíneo (trombosis aguda) en la misma arteria renal, provocado por una lesión de la arteria debido a cirugía, a una angiografía o a una angioplastia. El coágulo puede también ser el resultado de una arteriosclerosis grave, arteritis (inflamación de las arterias), drepanocitosis o la rotura de un aneurisma de la arteria renal (una protuberancia en la pared de la arteria). Un desgarro del revestimiento (disección aguda) de la arteria renal hace que el flujo de sangre en la arteria se obstruya o que la arteria se rompa. Las causas subyacentes del infarto incluyen arteriosclerosis y fibrodisplasia (desarrollo anómalo de tejido fibroso en la pared de una arteria).
El infarto renal puede ser producido por varias circunstancias: ocasionalmente de modo terapéutico (infarto terapéutico) para tratar tumores del riñón, por una pérdida masiva de proteínas por la orina (proteinuria) o por una hemorragia incontrolable del riñón. El flujo de sangre al riñón se obstruye introduciendo un catéter dentro de la arteria que alimenta el riñón.
En su clínica se destacan el dolor espontaneo costovertebral y hematuria.


Sindrome hemolítico urémico (SHU)

Se asocia a la prodiccion de una toxina llamada shiga, debido a escherichia coli enterohemorragica o pòr Shigella. La toxina lesiona a el endotelio y provoca trombos en la circulación, lo que da microtrombos y anemia hemolítica microangiopática, la anemia es por el choque de los eritrocitos contra los trombos. Ademas los trombos en los vasos glomerulares generan una insuf renal con hematuria y oliguria aguda.
Esta patología es mas fracuente en niños, pudiendo recuperarse o llegar a una IRC



Nefrolitiasis


Un cálculo del riñón es un trozo de material sólido que se forma a partir de la cristalización de las sustancias excretadas en la orina. El cálculo puede permanecer en el riñón o moverse y descender por el tracto urinario. Un cálculo pequeño puede recorrer todo el trayecto hasta salir del cuerpo, pero uno grande puede atascarse en el uréter, la vejiga o en la uretra. Esto puede obstruir el flujo de orina y causar un dolor fuerte.
Un cálculo en el riñón puede ser tan pequeño como un grano de arena o tan grande como una perla, y algunos son tan grandes como las pelotas de golf. Aproximadamente el 80 por ciento de los cálculos en los riñones son menores de 2 centímetros de ancho. Pueden ser lisos o irregulares y generalmente de color amarillo o café.
Clasificacion
Los cálculos de los riñones se desarrollan a partir de cristales que se separan de la orina y se acumulan en las superficies internas del riñón. Normalmente, la orina contiene productos químicos que impiden o inhiben la formación de cristales; sin embargo, en algunas personas, aún se forman cálculos. Los cristales que permanecen lo suficientemente pequeños pasarán a través del tracto urinario y saldrán del cuerpo sin notarse a través de la orina.
  • Cálculos de calcio
    Los cálculos de calcio son el tipo más común. El calcio es una parte normal de una dieta saludable y lo usan los huesos y los músculos. El calcio que el cuerpo no utiliza pasa hacia los riñones, de donde sale normalmente con el resto de la orina. En algunas personas, sin embargo, el calcio que se queda se une con otros productos de desecho para formar un cálculo.
  • Cálculos de estruvita
    Los cálculos de estruvita son un tipo de cálculo que contiene el mineral llamado magnesio y el producto de desecho llamado amonio. Pueden formarse después de una infección del tracto urinario.
  • Cálculos de ácido úrico
    Los cálculos de ácido úrico pueden formarse cuando hay demasiado ácido en la orina.
  • Cálculos de cistina
    Los cálculos de cistina están formados por cistina, uno de los componentes que forman los músculos, los nervios y otras partes del cuerpo; puede acumularse en la orina y formar cálculos. Los cálculos de cistina son poco comunes. La enfermedad que causa cálculos de cistina (cistinosis) se presenta en familias.

Clinica
  • Dolor extremadamente agudo en la espalda o en la parte lateral, que no desaparece.
  • Sangre en la orina.
  • Náuseas y vómitos.
  • Orina con olor fuerte o turbia.
  • Orinar frecuentemente.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Escalofríos y fiebre.


Tumores renales

Los podemos dividir en:
Benignos
·          Adenoma papilar renal – pequeños tumores de 0,5 cm de diámetro

·         Angiomiolipoma – Formado por vasos musculo liso y grasa, con tendecia a hemorragia espontanea

·         Oncocitoma: Tumor epitelial conpuesto por grandes células eosinofilas con nucleos pequeños, redondos y de aspeto benigno, que contienen grandes nucléolos

Malignos
·         Carcinoma de células claras – Mas frecuente, mayormente esporadicos


·         Carcinoma papilar – caracterixado por un patro de crecimiento papilar

·         Carcinoma renal cromófobo – Compuesto por células con membranas celulares prominentes y citoplasma eosinofilo claro, normalmente con un halo que rodea al nucleo.
·         Carcinoma del conducto colector – Se origina en células del conducto colector en la medula, se caracteriza por nidos de células malignas atrapadas en un estroma fibroso prominente, típicamente en un localización medular.
Existen tambien variantes familiares de estos canceres (aunque solo es el 4% del total), entre ellos se destacan: Sindrome de Von Hippel- Lindau, el Carcinoma de células claras hereditario y el carcinoma papilar hereditario.